Xochicalco, en el lugar de la Casa de las flores

Miacatlán, poblado a unos 35 kilómetros al sur de Cuernavaca, capital del Estado de Morelos, recibe miles de visitantes interesados en explorar las Grutas de Cacahuamilpa, galería subterránea con dos kilómetros de longitud, y las zonas arqueológicas de Xochicalco y Coatetelco.

Benjamín Nájera Álvarez, Marzo 2015

Fotos: Benjamín Nájera Álvarez

bwd  Pág 1/4  fwd

La zona arqueológica de Xochicalco, Patrimonio de la Humanidad, se encuentra a menos de 20 minutos de Miacatlán. Se trata de una ciudad fortificada cuidadosamente trazada y construida en una serie de terrazas sobre una montaña con 130 metros de altura. Esta ciudadela es considerada el centro más importante del periodo clásico tardío en el Altiplano Central de México. Por sus avenidas transitaron alguna vez cientos de comerciantes provenientes de Veracruz y Oaxaca, trayendo consigo productos como cacao, turquesas, plumas preciosas y obsidiana.

Xochicalco, Casa de las flores en náhuatl, cuenta con unos cuatro kilómetros de extensión y posiblemente fue una de las ciudades más pobladas tras el ocaso de Teotihuacán. Caminamos por una de las calzadas hasta llegar a la Plaza Principal. En este sitio encontramos una de las estructuras más representativas: el Templo de las Serpientes Emplumadas.

El Templo de la Serpientes Emplumadas o Quetzalcóatl, representa el conjunto de inscripciones más amplio que se conozca en el Altiplano. En cada uno de los costados del edificio observamos serpientes cubiertas con plumas, entre los cuerpos de los míticos reptiles descubrimos un personaje ricamente ataviado en posición de loto – quizá una representación de Ehécatl, dios del viento –. Algunos especialistas coinciden que este templo fue edificado para conmemorar la coronación de Quetzalcóatl, otros que celebra el encuentro de astrónomos con el interés de hacer correcciones calendáricas debido a un eclipse solar.

Además del Templo de las Serpientes Emplumadas, admiramos en esta área el Templo de las Estelas, donde se descubrieron tres monolitos relacionados con Quetzalcóatl, y la Acrópolis, conjunto de palacios y talleres artesanales construidos en la parte más alta.

Continuamos nuestro recorrido en la Plaza Central, recinto que se distingue por su inusual acústica. En el centro de este espacio sagrado hallamos un adoratorio en el que se yergue una estela con inscripciones: dos glifos que indican la fecha Año 10 caña y Día 9 reptil. A los costados del altar se encuentran los edificios Este y Oeste y atrás la Gran Pirámide, la estructura de mayores dimensiones en Xochicalco. No es difícil imaginar los grandes rituales organizados por sacerdotes solares para venerar a Tláloc, dios de la lluvia.

Bajamos una escalinata y nos dirigimos a la Malinche. Aquí el sonido del viento perpetúa el drama de los guerreros en el Juego de Pelota Sur, el más grande de la zona arqueológica, así como los cantos solemnes en los numerosos altares y las intensas discusiones de los astrónomos ante el calendario pétreo. Siluetas etéreas parecen desplazarse en los corredores del conjunto arquitectónico nombrado el Palacio.

Seguimos en el denominado Conjunto Este, encontramos vestigios de otro Juego de Pelota, además de una estructura formada por más de 200 losas de piedra grabadas con representaciones de aves, mariposas y serpientes, conocida como la Rampa de los Animales, un temascal o baño prehispánico y una ingeniosa cisterna para almacenar agua de lluvia.

Finalmente el Conjunto Oeste, exploramos el interior de una caverna para descubrir el Observatorio. Avanzamos por un pasillo hasta una cámara donde se encuentra un conducto o chimenea con salida hexagonal. Aún quedan rastros de estuco y pigmentos bermellones, negros y amarillos. En este santuario, los antiguos astrónomos estudiaban el paso cenital del Sol y el comportamiento de otros cuerpos celestes como la Luna y Venus. Un fenómeno astronómico ocurre entre los meses de abril y agosto: la cueva es iluminada de manera natural por los rayos del Sol.

Visita Nuestra revista"Edición/Otoño"

Suscribase a nuestro Boletín

Reserva tu viaje