Tajín, la ciudad del Dios del Trueno

Papantla, en el norte del estado de Veracruz, es un poblado totonaca. Los totonacas eran un pueblo indígena de la zona de Veracruz, Puebla y Tabasco. Formaban una confederación de ciudades. Ahora, como en los tiempos prehispánicos, los pobladores de esta región cultivan la vainilla. Papantla era conocida como "La Ciudad que Perfuma al Mundo". Fue declarado Pueblo Mágico el 3 de noviembre del 2006. Cerca de Papantla se encuentra la zona arqueológica de El Tajín: la ciudad del Dios del Trueno.

V México al Máximo, 1 Enero 2014

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La Ciudad Sagrada de El Tajín fue la capital física y espiritual del Totonacapan, la tierra de los tres corazones; alcanzó su esplendor entre los años 800 y 1200, época en que se levantaron la mayoría de sus construcciones. Era un centro urbano bullicioso, el más importante de su época. Miles de personas llenaban sus plazas, se apiñaban en sus mercados y fluían por sus senderos. Los pobladores acudían a sus sacerdotes, reconocían a sus gobernantes y adoraban a sus dioses. Y los dirigentes espirituales de la ciudad edificaron grandes centros ceremoniales.

Para realizar sus construcciones, laderas enteras de colinas quedaron descubiertas de sus rocas; piedras enormes fueron arrastradas desde las provincias. Con el tiempo se formaron y reformaron los templos, palacios, edificios administrativos, canchas del juego de pelota y muros. De entre sus construcciones destaca la Pirámide de los Nichos. Aún cuando es de tamaño modesto, está compuesta por siete plataformas escalonadas y una escalinata en el lado norte para la ascensión a la cúspide. La construcción escalonada se encuentra perforada por 365 nichos, colocados sobre tableros. Es posible que estos nichos hayan tenido relación con un calendario astronómico.

Junto a esta pirámide sobresalen otras construcciones como: el Juego de Pelota Sur, el más importante de los 17 hasta ahora descubiertos en la zona; sus muros se encuentran decorados con singulares tableros que muestran relieves donde la temática predominante es alusiva a la práctica de este deporte ritual. La gran plaza rectangular alrededor del Juego de Pelota Norte está confrontada a los lados poniente y norte por diversas estructuras que forman parte del sector conocido como Tajín Chico. La plaza asciende hacia una amplia escalinata, la más importante de estas construcciones, se le conoce como el Edificio Y. Este palacio tuvo un inmenso techo plano de concreto con un peso de cientos de toneladas. Piezas de éste se conservan en la plaza a un lado del juego de pelota. En El Tajín se han hallado relieves de jugadores que aparentemente sacrifican a otros. El juego de pelota simbolizaba la lucha de contrarios. Un ritual vinculado con la fertilidad, el sostenimiento del cosmos a través del sacrificio, la vida y la muerte. La cancha representaba una herida en la tierra. El juego de pelota prehispánico o Ulama expresaba la posibilidad del renacimiento.

Desde hace 10 años, en la zona arqueológica de El Tajìn se celebra una cumbre planetaria conocida como la Cumbre Tajín, donde coinciden un orgulloso pasado, un presente moderno y un futuro promisorio.

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