Comalcalco, la ciudad del Cielo Enrollado

El sitio arqueológico de Comalcalco en el estado de Tabasco, se encuentra a tres kilómetros al norte de la moderna ciudad con el mismo nombre. Después de un breve recorrido llegamos hasta un camino que conduce a la entrada a la Zona Arqueológica y el Museo de Sitio. Comalcalco proviene del náhuatl y significa “en la casa del Comal”, aunque su apelativo original en lengua Ch’olana fue Joy’Chan, que se traduce como “Cielo Enrollado”.

Comalcalco es la ciudad prehispánica más occidental del territorio ocupado por la cultura Maya, fue fundada en la rivera este del Río Mezcalapa (hoy Río Seco) entre la selva baja, los pantanos y los manglares, sobre una superficie de siete kilómetros cuadrados. Sus principales construcciones se localizan a 900 metros al este del río, en un terreno que permitió a sus constructores orientar sus edificios sobre un eje este-oeste. La población común, hizo sus viviendas sobre montículos de tierra en la periferia del asentamiento y a lo largo de los afluentes del cauce principal.

Por Dr. Ricardo Armijo Torres * 
*Profesor/Investigador del Centro INAH-Tabasco y Director Académico del Proyecto Arqueológico Comalcalco

Comalcalco fue un importante productor de cacao, vajillas y figurillas de gran calidad que fueron exportadas a distintos mercados a lo largo de la franja costera del Golfo de México y la península de Yucatán. Las investigaciones en curso han identificado fragmentos de la historia escrita de algunos gobernantes del sitio, entre los que destacan Chan Tok, Ox Balam y K’inich Kan Tok Mo, siendo los primeros dos gobernantes, los únicos que están asociados con el glifo emblema del sitio, indicando con ello la importancia de la ciudad en la esfera política regional de entonces. También se descubrió la urna funeraria con el entierro del sacerdote Aj Pakal Than, quien vivió en el sitio a finales del siglo VIII, su ofrenda, incluyó pendientes de concha y espinas de cola de raya con escritura incisa, en la que se refieren diversas ceremonias a los dioses de la lluvia, datos únicos en la historia maya conocida hasta ahora.

Comalcalco tiene una arquitectura muy particular, la cual presenta en su primera etapa de construcción, basamentos escalonados de tierra compactada recubiertos con gruesos aplanados de estuco, que sirvieron para modelar los bajorrelieves que adornaban estas construcciones. La siguiente fase constructiva, ocupó como cimiento los edificios antiguos, recubriéndolos con millares de ladrillos, sobre los que se edificaron solidos templos y estructuras de ladrillo mamposteado de diversos tamaños, que fueron después repellados con estuco. Destaca en esta arquitectura, la cal obtenida de la quema de conchas de ostión, que al ser apagada en artesas con agua se lograba una pasta adhesiva de gran calidad, la cual mezclaban con arena para recubrir y decorar sus edificios con esculturas en bulto, que vinculaban múltiples elementos de su historia ancestral, sus animales míticos, sus gobernantes y las deidades importantes del sitio, como se observa en las esculturas recuperadas en las construcciones palaciegas de la Gran Acrópolis, y que puedes ver en el Museo de Sitio.

  

Por Dr. Ricardo Armijo Torres * 
*Profesor/Investigador del Centro INAH-Tabasco y Director Académico del Proyecto Arqueológico Comalcalco 

El uso del ladrillo, facilitó a los constructores del sitio, edificar criptas al interior de los basamentos que sustentaron los templos, logrando con ello venerar a sus gobernantes sepultados, dentro de los santuarios construidos sobre sus mausoleos, como se ha constatado en los templos IV, V y IX, siendo este último decorado con bajorrelieves que representan a nueve individuos, en una ceremonia fúnebre por el fallecimiento del personaje central del muro este.

La arquitectura monumental está representada por dos conjuntos arquitectónicos importantes. El primero de estos es la Plaza Norte, que presenta seis edificios excavados entre los que destaca el Templo I que se ubica en el lado oeste de la plaza, además de los cinco templos restantes que definen el espacio rectangular existente entre los templos de los extremos norte y sur de la plaza.

En el lado noroeste de la plaza se ubica el Templo II, identificado en los textos epigráficos como “Templo de las Nubes”, en donde el sumo sacerdote Aj Pakal Than, realizó ceremonias a las deidades de Chaak, (dios de la lluvia) llevando a cabo rituales de sangre en compañía de la diosa Ix Pakal Tuun, cuyo cráneo de piedra se encuentra en la escalinata superior del Templo I, desde donde se observa este magnífico espacio destinado a las actividades religiosas, funerarias y administrativas. Sus dimensiones pudieron favorecer una superficie segura para el intercambio de bienes, debido a su cercanía con los atracaderos de canoas colindantes al río.

El segundo grupo arquitectónico es la Gran Acrópolis, que consiste en un edificio con una planta arquitectónica en forma de herradura, un volumen constructivo de 48 mil m2 y 38 m de altura. Esta construcción muestra seis niveles, en los que existen trece edificios excavados, con una o dos habitaciones, las cuales tuvieron funciones administrativas y ceremoniales. El Palacio, fue la construcción más importante de este edificio, es un recinto abovedado formado por dos largas crujías o cuartos paralelos, con una longitud de 80 m y una altura de 8 m en la sección que permanece aún en pie. Fue un área doméstica para la familia gobernante y, tenía en su interior pequeños santuarios y un pib’ilnaah o baño de vapor. En el lado norte se localiza la popol nah o “casa de consejo”, identificada por su decoración que incluye una estera real y, la mitad de tres personajes sentados, uno de los cuales tiene un códice. Todas estas construcciones están asociadas a patios, estanques y santuarios.

El estilo de la arquitectura es parecido al de la ciudad de Palenque, sin embargo, tiene diferencias en los espacios y los materiales de construcción. Un aspecto interesante relacionado con la arquitectura de Comalcalco, ha sido el hallazgo de 32 urnas funerarias que han sido excavadas en los edificios de la arquitectura monumental del sitio, las cuales han contenido los restos humanos de individuos de ambos sexos y, a partir de su investigación integral se ha identificado que las urnas de mayor tamaño, fueron usadas para depositar cadáveres de varones, y en el caso de las urnas dobles, estas contuvieron los cuerpos de las mujeres, todos ellos pertenecientes a la nobleza de la antigua ciudad de Comalcalco. Algunas de éstas urnas las podrás observar durante tu visita al Museo de Sitio, en donde se exponen más de cuatrocientas piezas arqueológicas recuperadas en las excavaciones realizadas en el sitio, en las últimas dos décadas de investigación.

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Por Dr. Ricardo Armijo Torres *  
*Profesor/Investigador del Centro INAH-Tabasco y Director Académico del Proyecto Arqueológico Comalcalco

 

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