Cholula, una visión arqueológica

En el centro del estado de Puebla se encuentra la que es considerada la pirámide más grande del mundo, se trata de la Gran Pirámide de Tepanapa mejor conocida como Pirámide de Cholula, también llamada con el nombre náhuatl de Tlachihualtépetl (Cerro hecho a mano); la pirámide está integrada por siete cuerpos superpuestos.

Forma parte de la Zona Arqueológica de Cholula y está emplazada a siete kilómetros de la capital del estado, junto al Pueblo Mágico de Cholula, una de las ciudades más antiguas de América.

Los arqueólogos estiman que Cholula surgió como un pequeño poblado por el año 1,100 a.C., y a lo largo del tiempo por su ubicación estratégica y pluralidad cultural figuró entre las más grandes ciudades del México antiguo e influyó en el área durante su época de mayor esplendor. Un siglo antes de nuestra era, un grupo Olmeca-Xicalanca, construyó el primer centro ceremonial del cual surgió lo que sería uno de los principales centros religiosos de Mesoamérica. Sus pobladores eran agricultores y excelentes productores de alfarería, destinada a los gobernantes; esto le permitió formar parte de las redes comerciales de su aliado Teotihuacán hacia el sureste y Mesoamérica. Según algunas hipótesis, Cholula decayó con el declive teotihuacano alrededor del siglo VII y el templo de Quetzalcóatl fue abandonado en el siglo XI, cuando perdió importancia económica.

El centro ceremonial en la Zona Arqueológica quedó en desuso a finales del Clásico, pero nuevas actividades empezaron en el Gran Templo de Quetzalcóatl en lo que hoy es el centro de la ciudad y funcionaba hasta tiempos de la Conquista. A la llegada de los españoles había decenas de Teocallis o santuarios indígenas sobre los cuales se construyeron los 37 templos católicos actuales, y según crónicas del siglo XVI la ciudad era reconocida como un importante centro de peregrinación.

La Gran Pirámide de Cholula

Como muchas pirámides de Mesoamérica, El Cerrito, como lo llaman los habitantes locales, fue construida con barro y piedra por miles de manos mediante varias superposiciones hasta crear un cerro artificial usado como plataforma para ubicar templos en su cima y así elevar las áreas de culto para demostrar el poder de los gobernantes. Aquí, cada nueva edificación sustituía a la anterior, usándola como relleno para construir un monumento mayor hasta concluir la Gran Pirámide de Cholula, que estuvo dedicada a Tláloc y hoy es considerada la de mayor volumen en Mesoamérica, y que en su construcción aprovechó una elevación natural para sobreponer construcciones en diferentes etapas a lo largo del tiempo. Tiene el mayor basamento del mundo con 4.5 millones de m3 y mide 400 metros por cada lado de la base y una altura de 65 metros.

bwd  Pág 1/2  fwd
galeria1.jpg
galeria2.jpg
galeria3.jpg
galeria4.jpg
galeria5.jpg

Atrajo la atención en los años 30’s del siglo XX cuando se hicieron caminos que cortaron varias secciones del cerro, donde sobresalían muros de piedra o adobe y parte de la pirámide; en 1931 Ignacio Marquina inició los trabajos arqueológicos mediante una novedosa estrategia de excavación de túneles antes usada en Teotihuacán. Fue un trabajo arduo donde se encontraron algunas de las estructuras sobrepuestas, de ahí siguieron sus contornos y penetraron en busca de otras subestructuras. Paulatinamente se entendieron los procesos de edificación, sus diferentes formas y tamaños, la distribución del espacio, los materiales empleados, y las variantes ornamentales. El proyecto terminó en 1971, con más de ocho kilómetros de túneles horizontales, hacia arriba y abajo en el interior de la pirámide, mismos que hoy permiten apreciar las distintas fases constructivas.

Cholula nunca fue destruida como centro religioso, para los españoles la Gran Pirámide solo era un cerro; pero los habitantes del área sabían que el Tlachihualtépetl, era una obra humana antigua y venerada, en cuya cima realizaban rituales para pedir por la lluvia y las cosechas. Ahora en lo alto se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de los Remedios construido en 1594, con sus dos torres y la cúpula de talavera, en el interior se encuentra un altar neoclásico y la escultura de la virgen de gran devoción. Hoy la Zona Arqueológica de Cholula cuenta con dos áreas abiertas al público: el recorrido por el túnel de 280 metros dentro de la Gran Pirámide y el área de los patios ceremoniales del sur y del poniente, donde se aprecia parte de la majestuosidad que tuvo hace milenios.

 Texto y Fotos:  Salatiel Barragán

 

 

Visita Nuestra revista"Edición/Otoño"