¡Relájate y sorpréndete en Hidalgo!

 Por Humberto Alemao Luna

Hidalgo, además de sus atractivos coloniales, ranchos cinegéticos y paisajes naturales, también nos ofrece rutas en la que vamos descubriendo pintorescos Pueblos Mágicos, desconocidas zonas arqueológicas, una extensa gastronomía tradicional, divertidas experiencias y lugares para descansar sin preocupaciones. Los invitamos acompañarnos en este placentero recorrido.

 Nopala de Villagrán

Nuestra primera parada es Nopala, a unas dos horas de Pachuca, un tranquilo poblado con estrechas calles empedradas y casas de adobe. Entre algunos de sus atractivos se encuentran la Parroquia de Santa María Magdalena, la Hacienda del Destello y la Hacienda de la Primavera en la que desde hace unos 30 años se instaló una fábrica de vidrio soplado.

La charrería es una de las tradiciones más arraigadas en Nopala: Todos los fines de semana se presentan competencias de manganas y escaramuzas en los lienzos locales. En estos torneos del deporte nacional por excelencia se demuestran el valor y destreza de charros y amazonas.

Para saborear la auténtica gastronomía regional, sugerimos unos mixiotes acompañados por una refrescante agua de xoconostle o un atole de agua miel en el mexicanísimo restaurante El Sol.

 

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Huichapan

Uno de los Pueblos Mágicos de Hidalgo es Huichapan – a unos 30 minutos de Nopala – se distingue por sus monumentos coloniales como el Ex Convento de San Mateo, el Templo del Calvario, la Capilla de la Tercera Orden y sus bellos jardines. También recomendamos visitar El Saucillo, acueducto construido en el siglo XVIII, con una longitud de 155 metros y un arco central de 44 metros de altura, características arquitectónicas que le han valido el reconocimiento de ser considerado el más alto de México. Aproveche su estancia en El Saucillo y experimente la emoción de volar en tirolesa.

Huichapan presume su estatus de “La Segunda Cuna de la Independencia” pues en El Chapitel – edificio del siglo XVII, hoy museo – se celebró por primera vez la conmemoración del Grito de Independencia, homenaje a los héroes de la Patria. Antes de continuar, invitamos a nuestras amigas y amigos probar la sopa de cascabel, una codorniz a las brasas y un pan de pulque en El Huizachal, o unos deliciosos escamoles en La Cabaña del Tío Rey. ¡Para chuparse los dedos!

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Tecozautla

Continuamos con nuestro itinerario y a media hora de Huichapan nos detenemos en otro de los maravillosos Pueblos Mágicos hidalguenses: Tecozautla, destino muy conocido por sus valles, volcanes apagados, clima cálido, balnearios y aguas termales con propiedades curativas.

Tecozautla se caracteriza por sus apacibles callejuelas, casonas abovedadas y techos parecidos a capillas, y su hermosa plaza en la que sobresale el Reloj Monumental construido a principios del siglo XX. A unos pocos minutos se encuentra la zona arqueológica de Pahnú – Camino Caliente en lengua prehispánica – asentamiento otomí, descubierta accidentalmente en los años ochenta. Hasta el momento se han recuperado tres de sus 16 estructuras, una de las más importantes es el adoratorio conocido como el Tecpan.

Luego de explorar las ruinas de Pahnú, nos merecemos una buena zambullida en las aguas termales de El Geiser, uno de los balnearios más concurridos de Hidalgo. Este centro recreativo cuenta con albercas, saunas, palapas y servicio de hotel. Una de las principales atracciones es el geiser contenido que está dentro del parque, fuente termal que emite poderosos chorros de vapor a 90º C y altos niveles de azufre. Desde un puente de cantera se puede observar con seguridad este espectáculo de la naturaleza.

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Zimapán

Nos lleva unas dos horas llegar a Zimapán, otrora villa minera con una importante extracción de plata, plomo y zinc durante el siglo XVIII. Lo primero que distinguimos al entrar al pueblo es la majestuosa Parroquia de San Juan Bautista, templo agustino de estilo barroco, y la abarrotada panadería Las González, negocio familiar con 100 años de tradición. A unos 15 minutos se encuentra la Presa Fernando Hiriart Balderrama, la más grande del centro del país – con una cortina que almacena 1500 millones de metros cúbicos –. En esta presa se realizan agradables paseos en lancha, pesca deportiva de lobina y entretenidas actividades como esquí y veleo.

A unos 30 minutos de la presa, ya en plena sierra, visitamos La Encarnación, poblado ubicado en el Parque Nacional Ecoturístico Los Mármoles, reserva natural con 23 mil hectáreas de bosques de encinos y pinos. La Encarnación es un lugar atrapado en el tiempo: viejas casonas y una fundidora de piedra que nos transportan a un pasado en el que mineros ingleses, traídos por hacendados españoles, trabajaban extrayendo plata y mármol. Actualmente, la población se dedica a sus huertos de manzanos, ciruelos y membrillos, elaborando conservas y licores con estos frutos. Los lugareños operan una tirolesa, asesoran a los principiantes para escalar una pared y guían a los visitantes por senderos en la montaña.  

La mejor elección para hospedarse en Zimapán y vivir una grata experiencia es el Hotel Royal Spa, un castillo cuya construcción inició en el siglo XVI para servir de residencia al Rey Felipe II  – quien nunca pisó la Nueva España – y que sería terminado en 1773. El Royal Spa cuenta con amplias y cómodas suites, restaurante gourmet, taberna estilo colonial, centro de negocios, alberca al aire libre y piscinas, y un Spa bien equipado para consentirse con una relajante terapia facial o corporal. ¡No lo pienses más, aventúrate en estos destinos de Hidalgo!

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