Haciendas de Tlaxcala, joyas históricas y turísticas

Custodiado por tres majestuosos volcanes: Popocatépetl, Iztaccíhuatl y La Malinche, a unas dos horas y media al oriente de la Ciudad de México, se localiza Tlaxcala, uno de los estados con menor extensión territorial de México, con 3997 km2, pero con enorme historia, tradiciones y muchos atractivos turísticos.

Por Humberto Alemao Luna

Este territorio fue resguardado por los Otomís de los Mexicas, con alianza de los Tlaxcaltecas; quienes posteriormente se unieron a los españoles, que, en su misión de conquista, viajaron por lo que hoy es Veracruz al centro del país a través del llamado Paso de Cortés. Gracias a ello, los tlaxcaltecas obtuvieron privilegios, aunque no lograron evitar el mestizaje.

 
Hacienda San Pedro Tenexac

Durante el Virreinato, la Corona Española quiso obtener beneficios económicos de estas tierras, por lo que empezó a repartirlas a través de encomiendas a españoles y criollos de confianza para su explotación; así fue como nacieron las Haciendas, bienes inmuebles desde donde se administraba la producción agropecuaria, y en especial de pulque, debido a que las circunstancias del medio natural se sumaron a una cuestión cultural, como su consumo arraigado en gran parte de la Nueva España.

                                                                                                                              Hacienda San Bartolomé del Monte  

    
 
Hacienda Santa Barbara

El modelo de inspiración feudal hacía de las Haciendas el núcleo de las comunidades. La vida en ellas oscilaba entre el lujo de la “casa grande”: sobrias casonas de piedra, adobe o cantera, con frontones neoclásicos, muros fuertes y portones abarrocados, con lo último de las comodidades generadas en Europa, tan diversas como el gusto y cultura del hacendado; y la rusticidad propia de la vida en el campo, en el que miles de trabajadores –peones y jornaleros– tuvieron un lugar estable y con recursos para vincularse.

                                                                                                   Hacienda San Diego Baquedano

Torreones, desde donde se vigilaba trojes y caballerizas para mantener el ganado; tinacales, donde los “tlachiqueros” depositaban el aguamiel para fermentar; calpanerías, habitaciones para que los peones y sus familias vivieran; tiendas de raya, donde adquirían productos básicos; capillas, para venerar al santo, y en a lgunas, hasta escuelas

 Así, las Haciendas de Tlaxcala tuvieron su época de mayor esplendor entre los siglos XVII y XIX y con el paso de los años fueron siendo heredadas. Pero las revueltas sociales del siglo XX, así como la Reforma Agraria, provocaron su desestabilización, pérdida de hectáreas y hasta su destrucción. Poco a poco se vendieron e incluso abandonaron.

 

Una experiencia, más que un viaje

Hoy en día se tienen registradas más de cien Haciendas en el estado de Tlaxacala; de estas solo la mitad han sobrevivido al tiempo, cuidadosamente restauradas por sus dueños y teniendo que transformar sus actividades de producción pulquera y criaderos de toros de lidia, para ser espectaculares hoteles, sedes de eventos sociales y sets de filmación, así como parte de una oferta turística con actividades redituables para su mantenimiento. Eso sí, conservando su esencia arquitectónica, belleza y, sobre todo, valor histórico.

                                                                                                                                Hacienda San Diego Xochuca                                                    

                                                                                                   Hacienda San Antonio Tepetzala

                                                                                                 

Si eres amante del turismo cultural, no puedes dejar de vivir lo antes descrito ya sea en un simple recorrido guiado u hospedarte, con todo el glamur y sentirte en un ambiente de nobleza; comer y beber como hacendado, mientras percibes el aroma a pulque y madera del mobiliario; realizar actividades tradicionales como montar a caballo y tienta de vaquillas, o si lo prefieres relajándote en algunos de sus temascales.

                                      

  
 Hacienda Santa Barbara

En la región cercana al Pueblo de Tlaxco, puedes encontrar las Haciendas San Diego Xochuca, San Buenaventura y San Antonio Tepetzala. Mientras que cercano al Pueblo Mágico de Huamantla están San Pedro Tenexac, San Francisco Soltepec, Santa Barbara, San Diego Baquedano y San Francisco Tecoac. Y en la zona de Calpulalpan se localiza San Bartolomé del Monte, y en Nanacamilpa, San Cayetano

Como verás un fin de semana no será suficiente para describir todo lo que existe dentro de estas joyas arquitectónicas y culturales, lo mejor será que te des el tiempo de hacerlo zona por zona. Te recomendamos hacer reservación por lo menos con tres días de anticipación, debido a que no cuentan con un horario de visitas.

                                                                                                Hacienda San Francisco Soltepec

 

                                                                                           

 

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