Pueblos Mágicos en las Barrancas del Cobre

Las Barrancas del Cobre son un sistema de cañones que supera en dimensiones y profundidad al Cañón del Colorado en el norte de Arizona. Esta maravilla natural en la Sierra Tarahumara se encuentra al noroeste de Chihuahua y cuenta con una extensión de 60 mil km2.Los invitamos a aventurarse y experimentar la mágia de la Sierra Tarahumara y Barrancas del Cobre a bordo del legendario Ferrocarril Chihuahua-Pacífico, mejor conocido como El Chepe. A través de un trayecto de más de 600 kilómetros, quedará deslumbrado con espectaculares paisajes.

Anne Marie Mesquida, Marzo 2015

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Uno de los primeros destinos en esta ruta es el centenario Pueblo Mágico de Creel - fundado en una región habitada tradicionalmente por rarámuris - se encuentra a 143 kilómetros de Cuauhtémoc y 247 kilómetros de la Ciudad de Chihuahua. Este hermoso poblado se localiza a 2 mil 240 msnm y está rodeado por bosques de pinos y encinos.

Creel es considerado “Corazón del Mundo Rarámuri”. Entre otros atractivos sugerimos conocer la plaza y el monumento al gobernador Enrique C. Creel, la iglesia neogótica y el Museo de la Cultura Tarahumara, instalado en la antigua estación del ferrocarril, recinto que resguarda el acervo fotográfico de Gérard Tournebize y una importante colección de piezas de la zona arqueológica de Paquimé. Por último, tómese un tiempo para curiosear en las tiendas de artesanías del pueblo.

Recomendamos hospedarse en Creel, organizar su agenda y visitar las aguas termales en Recowata y realizar un recorrido en San Ignacio Arareko, típica comunidad rarámuri con una iglesia de piedra y magníficos escenarios naturales como los Valles de los Hongos, de las Ranas y de los Monjes. Además no deje de conocer la Misión y el Museo de Arte Sacro en Cusárare, una comunidad que se distingue por sus apacibles lagos de aguas cristalinas, cascadas con caídas de más de 30 metros de altura que en el verano se convierten en torrentes, arroyos y manantiales.

Dejamos atrás Creel y seguimos nuestro viaje por un camino sinuoso y accidentado hasta llegar a Batopilas, Pueblo Mágico en lo más hondo de la barranca del mismo nombre. Se encuentra a una altitud de 420 msnm, pero constituye una odisea descender desde la parte alta de la sierra - 2300 metros - para adentrarnos a una sorpresiva región tropical. Un territorio rico en historia y pródigo en belleza natural.

Batopilas cuenta con una gran biodiversidad en cuanto a flora y fauna, pues en una misma zona geográfica conviven especies que son particulares de zonas boscosas y templadas con otras típicas de lugares cálidos o subtropicales.

Batopilas tiene sus orígenes en el siglo XVIII y presume su pasado minero en haciendas y casonas. Seguro lo dejará fascinado la arquitectura de lugares como la hacienda de San Miguel, antigua propiedad del empresario estadounidense Alexander Robert Shepherd, llamado el Magnate de la Plata, la Misión de Santo Ángel Custodio de Satevó, también conocida como la Catedral Perdida y considerada el más hermoso monumento de la Sierra Tarahumara, la iglesia de la Virgen de El Carmen, la Casa Barffuson y la Casa de Manuel Gómez Morín, sin olvidar mencionar acueductos aún en uso, puentes, acequias y túneles. En los alrededores descubrirá antiguas minas abandonadas y sitios ideales para practicar deportes extremos como ciclismo de montaña, recorridos en cuatrimotores, vehículos 4x4 y camping en las orillas del Río Batopilas.

Continuamos nuestra aventura. Llegamos a Barranca de Urique, con miradores a 2 mil 400 metros de altura. Aquí descubrimos el pacífico poblado de Cerocahui, a unos 13 kilómetros de Bahuichivo, una de las estaciones de El Chepe.

Fundado en el siglo XVII, los misioneros jesuitas introdujeron en Cerocahui cepas francesas y españolas para el cultivo de la vid en la región. En los viñedos del Hotel Misión, a unos kilómetros de Bahuchivo, se utilizan varietales Cabernet Sauvignon, Merlot, Pinot Noir y Chardonnay con las que se producen anualmente entre 1200 y 2 mil botellas de vino. La cultura vitivinícola es parte fundamental de la historia y atractivo de esta región. No puede perderse la Fiesta de la Vendimia que se presenta a mediados del mes de octubre.

Además de los vinos, invitamos degustar la tarta de manzana del Hotel Misión, postre horneado a la leña y elaborado con trigo, mantequilla, especias y manzanas de los huertos tarahumaras. Las manzanas tarahumaras son muy apreciadas por su incomparable calidad y celestial dulzura.

Vecina al Hotel Misión se encuentra la Escuela Internado para las Niñas Tarahumaras, institución fundada por el sacerdote jesuita Andrés Lara en los años cuarenta del siglo pasado. El internado es administrado por tres o cuatro monjas del Sagrado Corazón que atienden con varias voluntarias y mucho cariño a casi un centenar de pequeñas. Las niñas tarahumaras reciben educación, techo y alimento. Resulta muy emotivo conocerlas, algunas de ellas viven a varios días de caminata por lo que les resulta difícil visitar a sus familias.

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