Las Maravillas de Palenque.

 

 Por Michael Petersen 


La ciudad de Palenque es el centro económico en el noroeste de Chiapas, cuenta con un Aeropuerto Internacional que recibe alrededor de 18 mil pasajeros al año y 28 hoteles de calidad turística, nueve de estos clasificados en la categoría Cuatro Estrellas o Superior. Además ofrece todos los servicios necesarios para una feliz estancia y sitios de interés para conocer y divertirse como el Andador Turístico Pakal-Ná, restaurantes, bares, galerías, plazas artesanales, tiendas de suvenires y centros comerciales.

 

Palenque, la ciudad del Rey Pakal

La ciudad maya de Palenque, o Lakam Ha, fue fundada en el año 100 A.C. Capital de la región de B'akaal, provincia que comprendía extensos territorios en Tabasco y Chiapas, alcanzó su máximo esplendor durante el reinado de Pakal el Grande y enfrentó numerosas guerras con sus vecinos: Calakmul y Toniná. Agobiados por sucesivos conflictos militares e invasiones, en el año 800 los habitantes de Palenque abandonaron paulatinamente sus templos y palacios.

En una superficie explorada de mil 123 km² se encuentran alrededor de 200 estructuras arquitectónicas, entre las que destacan el Templo de las Inscripciones, el Gran Palacio, el Templo XI, los templos de La Cruz Foliada, del Sol, del Conde y el Juego de Pelota.

Durante los siglos XVIII y XIX se realizaron los primeros viajes para desentrañar los misterios de Palenque. Más tarde, en el siglo XX resultarían de gran trascendencia las investigaciones de Frans Blom y los hallazgos de Alberto Ruz Lhuillier, entre los que sobresale el descubrimiento en 1952 de la Tumba de Pakal el Grande en el interior del Templo de las Inscripciones. Sin embargo, los especialistas consideran que apenas se ha cubierto menos del 10% de la zona arqueológica.

Palenque, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987 y protegida con el distintivo internacional Escudo Azul en 2015, aún oculta tesoros como la Tumba de la Reina Roja, hallada en el Templo XIII en 1994, y la cámara mortuoria en la subestructura del Templo XX, ubicada en 1999 y filmada por primera vez en 2011. Arqueólogos y académicos continúan revelando los secretos de esta ciudad maya, obsesión que permitió descifrar milenarios criptogramas en objetos encontrados en la Tumba de Pakal el Grande. 

 

Parque Nacional de Palenque

La zona arqueológica de Palenque es una de las más frecuentadas en el sureste de México, con poco más de 400 mil turistas al año. Además de vivir la experiencia de internarse en los corredores del Gran Palacio, los visitantes pueden disfrutar de maravillas naturales como las Cascadas de Montiepá y las pozas y cascadas de la Reina Roja, sin olvidar la exuberante vegetación selvática y abundante biodiversidad en las 1,772 hectáreas que ocupa el Parque Nacional de Palenque, reserva decretada en 1981. En este santuario pueden realizarse actividades de aventura como senderismo y safari fotográfico.

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Cascadas de Misol-Ha y Agua Azul

A tan solo 20 kilómetros de Palenque se encuentra la Cascada Misol-Ha, caída de agua de unos 30 metros de altura. Se trata de un destino ideal para el ecoturismo con actividades como tours guiados por la selva hasta llegar a un mirador, descensos en una gruta con 50 metros de profundidad para descubrir una poza interna con 25 metros de diámetro, y visitas a los criaderos de tilapias. Ofrece hospedaje en rústicas cabañas y un restaurante de comida regional con una bella vista de la cascada.

Las Cascadas de Agua Azul, desde 1980 declarada Zona de Protección Forestal y Refugio de Fauna Silvestre y Reserva Especial de la Biosfera, se encuentran a unos 30 kilómetros de Palenque. Es un destino famoso por sus rápidos en los ríos Shumuljá y Gallito Copetón, las cascadas en los ríos  Tulijá, Agua Azul, Paxiljá y Bolontina y los remansos de Agua Clara. El singular color turquesa de estas cortinas de agua es resultado de la erosión de rocas calcáreas, ricas en magnesio y cloruros, en el fondo de la corriente. Los visitantes tienen oportunidad de sumergirse en pozas naturales, caminar por senderos en la selva, acampar bajo la fronda de árboles de hasta 40 metros de altura y convivir con las comunidades indígenas de la región.

 

Los lacandones

Los lacandones se autodenominan “los verdaderos hombres” o hach winik. En el siglo XVI una serie de expediciones españolas concluyeron con la conquista de Chiapas en 1530. Los nativos de la Selva Lacandona fueron perseguidos y casi exterminados. Un grupo de estos indígenas, los lacandones, quienes ocupaban las tierras de la Laguna Miramar, se adentraron en la selva y encontraron refugio en la ribera del Río Lacantún.

Además de sus vestigios arqueológicos y escenarios naturales, Palenque comparte con nosotros sus raíces mayas que aún se preservan en los poblados lacandones de Nahá, Metzabok y Lacanjá- Chansayab. Estas comunidades se encuentran a poco más de dos horas de la zona arqueológica de Palenque y cuentan con campamentos ecoturísticos y ofrecen recorridos guiados por la selva, visitas a ruinas prehispánicas, lagunas, miradores y cavernas, alquiler de cayucos para navegar por intrincados ríos y la convivencia cotidiana con familias lacandonas. 

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