Un Paraíso escondido

Thomas Cavendish, pirata y corsario inglés del siglo XVI, capitán del barco Desire, asoló las costas del Pacífico y asaltó la famosa Nao de China, galeón español que transportaba mercancías del Oriente con rumbo a las colonias. Durante estas travesías, Cavendish regresó una y otra vez al mismo paraíso que por su singular belleza había seducido al bucanero: Huatulco, un sitio con exuberante vegetación, entre los ríos Coyula y Copalita, en las costas del estado de Oaxaca.

Héctor Contreras, 1 Enero 2014

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Thomas Cavendish, pirata y corsario inglés del siglo XVI, capitán del barco Desire, asoló las costas del Pacífico y asaltó la famosa Nao de China, galeón español que transportaba mercancías del Oriente con rumbo a las colonias. Durante estas travesías, Cavendish regresó una y otra vez al mismo paraíso que por su singular belleza había seducido al bucanero: Huatulco, un sitio con exuberante vegetación, entre los ríos Coyula y Copalita, en las costas del estado de Oaxaca.

Huatulco, lugar donde se venera el madero, era un importante puerto comercial entre los siglos XVI y XVII. Después se convirtió en un típico pueblo de pescadores. Los pobladores salían con el crepúsculo en sus lanchas, arrojaban sus redes y regresaban hasta la mañana siguiente con la pesca del día. Ahora, desde muy temprano, los lancheros preparan sus embarcaciones para llevar a los visitantes a cada una de las bahías de este destino.

El nombre de Huatulco se debe a que según una leyenda, Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada, una de las principales divinidades de los pueblos prehispánicos, llegó a estas costas flotando en un madero. Con este leño, el dios construyó una cruz y enseñó venerarla a los nativos.

Bahías de Huatulco

En 1983, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR) inició los trabajos para cambiar la fisonomía de este rústico puerto en uno de los complejos turísticos más ambiciosos de México, bajo el principio de ocasionar el mínimo impacto ambiental. Bahías de Huatulco con 35 kilómetros de playa se transformó en uno de los primeros proyectos sustentables en el sector turístico del país. Sus nueve bahías distinguen este destino en el Pacífico.

Bahía Conejos: es un sitio protegido por acantilados, donde se multiplican grandes manglares y árboles de mezquite, cuenta con cuatro playas, ideales para buceo y pesca deportiva: Conejos, Punta Arenas, Arena y Tejoncito. Bahía Conejos se encuentra a unos kilómetros de Bahía Tangolunda. Se puede llegar por carretera o en lanchas que zarpan de Bahía Santa Cruz.

Bahía Tangolunda: zona hotelera de Bahías de Huatulco, incluye un campo de golf con un área de más de 70 hectáreas. Bahía Tangolunda ofrece una infraestructura hotelera de nivel internacional, plazas comerciales, bares y restaurantes, además de atractivas playas de blanca arena: Ventura, Manzanillo, Tornillo, Tangolunda y Rincón Sabroso.

Bahía Santa Cruz: esta espléndida bahía se caracteriza por sus playas como La Entrega, lugar en el que fue capturado el caudillo de la Guerra de Independencia de 1810, Vicente Guerrero, actualmente alberga un singular parque submarino con un espléndido arrecife de coral; Yerbabuena, una playa con pendiente suave y oleaje tranquilo; y Santa Cruz, bañada por un sereno mar color turquesa.

Bahía Chahué: en esta bahía, rodeada por una abundante vegetación tropical y caprichosas formas rocosas, se ha desarrollado un importante mercado inmobiliario. Las playas Chahué, Esperanza y Tejón ofrecen una gran variedad de actividades para sus visitantes.

Bahías Órgano y Maguey: estas bahías comparten manglares, las playas Maguey y Órgano y un mar con tonalidades que cambian casi imperceptiblemente del verde al azul. Parvadas de gaviotas cruzan el cielo. Estas bahías son de las más visitadas por su idílica tranquilidad. La única forma de llegar a este lugar es en lanchas que salen de Bahía Santa Cruz.

Bahía Cacaluta: en este sitio se pueden disfrutar especies de flora y fauna selváticas, así como del denso sotobosque. Frente a Cacaluta se encuentra una isla que protege a la bahía del dominante viento marino. Bahía Cacaluta cuenta con dos playas: Arroyo y Cacaluta.

Bahía Chachacual: esta bahía es una gran reserva ecológica que forma parte, junto con las bahías de San Agustín y Cacaluta, del Parque Nacional Huatulco, área natural con más de 11 mil hectáreas protegidas desde 1998. Solo se puede llegar a Chachacual en una de las lanchas que ofrecen este servicio en Bahía Santa Cruz. Entre sus atractivos se encuentran sus arrecifes y las playas vírgenes La India y Chachacual.

Bahía San Agustín: protegida por formas rocosas y farallones, Bahía San Agustín ofrece las playas Cacalutilla y San Agustín, además de un hermoso arrecife de coral blanco en sus aguas turquesa. Los visitantes pueden practicar el buceo libre y deportivo. En rústicas palapas es posible degustar una variada gastronomía típica preparada con productos del mar

Bahías de Huatulco, destino rodeado de un maravilloso paisaje montañoso, escondido en la costa oaxaqueña, combina una infraestructura moderna de nivel internacional con la naturaleza sensual del Paraíso. ¡Buen viaje!

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