Acapulco, el lujo del Pacífico Mexicano

Acapulco seduce con sus incomparables atardeceres, intensa vida nocturna y ese particular saborcillo nostálgico y glamoroso como el de un Tequila Sunrise.

 

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Acapulco seduce con sus incomparables atardeceres, intensa vida nocturna y ese particular saborcillo nostálgico y glamoroso como el de un Tequila Sunrise. En sus años dorados, las tranquilas playas eran recorridas por famosas estrellas hollywoodenses y celebridades del Jet Set internacional que asistían a las fiestas de John Wayne y Johnny Weissmüller y ocupaban asientos de primera fila en los torneos del Club de Golf Acapulco.

Todos tenemos una historia en este Acapulco amoroso y juguetón, poblado de palmeras, almendros y framboyanes: Muy temprano ocupar una tumbona en Caleta o Caletilla, sentir la brisa marina y zambullirse en el apacible océano. Luego abordar una lancha y trasladarse a La Roqueta, contratar un tour para explorar la isla y practicar actividades que nos dejarán gratos recuerdos como buceo, esnorqueleo, Stand Up y kayakismo.

Después de un ceviche o un pulpo enamorado, curiosear sin prisas en las tiendas de artesanías del Centro Histórico y saturarse con el perfume de los dulces de tamarindo y cocadas, visitar la Casa de los Vientos, antigua residencia de Diego Rivera, y el Museo Fuerte San Diego – el más importante monumento histórico de Acapulco y con una importante colección de piezas traídas por navegantes en sus viajes con la Nao de China –, conocer el Parque Papagayo o el Jardín Botánico con sus paseos de heliconias y helechos.

Más tarde, buscar un buen lugar para admirar y asombrarse con el espectáculo de los clavadistas de La Quebrada, grupo de hombres valientes que se arrojan de un acantilado con más de 35 metros de altura. Una tradición que arranca ovaciones y aplausos desde 1934.

Si se trata de un acapulcazo con amigos, entonces es inevitable vivir la adrenalina en el bungee y bordear la bahía a toda velocidad montado en Jet Ski. Divertirse lanzando un frisbee y broncearse con el maravilloso sol porteño en las playas Tamarindos e Icacos, esta última recientemente galardonada con el certificado Blue Flag.

Y por la noche, arropados con el manto nocturno, navegar en yate o irse de party a los antros de la Costera Miguel Alemán. Enamorarse recibiendo el amanecer con una sonrisa y un Acapulco Sunset.

Acapulco, la Perla del Pacífico Mexicano, se ha reinventado para convertirse en un destino vanguardista y lujoso. Más allá del entrañable Acapulco Tradicional con sus coco-locos y palapas en la orilla del mar, y del excitante Acapulco Dorado, la bahía nos presenta un renovado hotel El Mirador, refugio de Agustín Lara y María Félix, y hoteles vintage como el Boca Chica, propiedad del Grupo Habita.

Diamantes en el Pacífico Mexicano

Inicie su estancia en el Acapulco Diamante disfrutando de una deliciosa y refrescante Margarita Rosada en el lobby de Las Brisas, el hotel más bello y emblemático de Acapulco y con uno de los clubes de playa más exclusivos. Entre exuberantes jardines de tulipanes surge el amor. Recordamos los versos de Piel Canela y robamos un beso con sabor a orquídea mientras admiramos la Bahía de Santa Lucía. El servicio personalizado, la privacidad de las suites y la atención en cada detalle son solo algunas características para que Las Brisas forme parte de la lista The Leading Hotels of the World.

Un auténtico desafío a la imaginación es El Encanto, haikú arquitectónico en lo más alto de Brisas Marqués. Propuesta minimalista con amplios espacios inspirados en la abundante vegetación, el reconfortante viento marino y el azul del océano. La luz ilumina cada lugar de forma distinta, singularidad que estimula nuestros sentidos y arrebata suspiros. Contemplar el ocaso desde uno de sus balcones es una experiencia que nos aísla del mundo.

Continuamos este recorrido por las joyas de Acapulco en Puerto Marqués, un paraíso natural en la Zona Diamante – ambicioso proyecto turístico con hoteles, malls, centros de espectáculos y desarrollos inmobiliarios –. Aquí encontramos los chalets de personalidades como el Sha de Irán y del ex presidente Miguel Alemán, y privilegiadas zonas residenciales como B Pichilingue, condominio de lujo con club de playa y muelle.

Bahía de Puerto Marqués está en el sureste de Acapulco. Se trata de un santuario con una gran biodiversidad y hermosas playas de sosegado oleaje como Majahua, ideal para descansar o terminar ese libro pendiente guardado en nuestro ebook reader, y Pichilingue que nos ofrece experiencias como el vuelo acrobático en Flyboard y esnorqueleo.

Desde la Carretera Escénica observamos el Camino Real, hotel categoría Gran Turismo, y en los acantilados de Cabo Marqués el recién inaugurado Banyan Tree Cabo Marqués, un resort con atmósfera oriental que representó una inversión de 70 millones de dólares. En el Banyan Tree consiéntase con una sesión de Spa en pareja y experimente una velada inolvidable en Las Vistas Bar & Lounge.

El Quinta Real-Gran Clase es un resort en los escarpados farallones de Punta Diamante. Si tiene en mente un exitoso viaje de negocios u organizar una boda teniendo como escenario el océano, entonces esta es una sensacional opción.

El turista de alto nivel disfrutará de una inigualable estancia en The Fairmont Pierre Marqués y The Fairmont Acapulco Princess ambos en Revolcadero, una de las playas más extensas del Acapulco Diamante, donde surfistas desafían olas y jóvenes viajeros alquilan cuatrimotores.

The Fairmont Pierre Marqués se encuentra entre los primeros 10 mejores hoteles del mundo y se distingue por sus chalets y bungalows; The Fairmont Acapulco Princess está considerado entre los 500 mejores hoteles del mundo y cuenta en sus instalaciones con el Estadio Mex-Tenis, con una capacidad para 7, 500 personas, sede del Abierto Mexicano de Tenis, y el Turtle Dunes Country Club, campo diseñado por Tripp Davis. Un campo que se caracteriza por sus dunas pronunciadas, árboles de parota y hermosos lagos.

Los huéspedes del Grand Mayan Acapulco y del Mayan Palace se sienten como en casa. Las suites con terraza están diseñadas con un tradicional toque mexicano y su campo de golf es uno de los más espectaculares de México. Además este desarrollo turístico ofrece villas y condominios exclusivos. La Isla Acapulco Shopping Village es un lugar ideal para realizar compras y divertirse ya que reúne la más completa oferta de tiendas, boutiques, restaurantes – como el famoso Kookaburra icono de la cocina internacional en Acapulco –, cines, bares y centros de juegos como el Caliente Casino-La Isla.

En el corazón de Acapulco Diamante emerge Mundo Imperial: impresionante complejo con Centro de Convenciones, Centro de Negocios, auditorio para 4 mil personas, un promenade o paseo real y un hotel recién inaugurado. El resort Mundo Imperial, con una inversión de 4 mil millones de pesos, cuenta con 1,628 habitaciones, restaurantes de comida especializada, albercas, asoleaderos con arena natural, Spa, cancha de tenis y gimnasio, entre otros servicios.

Muy cerca se encuentra el desarrollo inmobiliario El Palmar, el Campo de Golf Tres Vidas, diseñado por Robert Von Hagge, Michael Smelek y Rick Baril, y L’Hotel Tres Vidas, un hotel boutique de arquitectura retro, evocando el legendario glamur que atrajo personalidades como Elizabeth Taylor y Frank Sinatra. El Campo de Golf Tres Vidas es uno de los más atractivos y espectaculares del país, sede de importantes torneos nacionales e internacionales.

En el Acapulco Diamante también existen sitios para vivir la aventura y disfrutar de la naturaleza: Playa Bonfil, paraíso para surfistas, Playa Larga, excelente lugar para el avistamiento y liberación de tortugas, y Barra Vieja, reserva natural de manglares y aves migratorias. Además tendrá oportunidad de saborear platillos típicos como el tradicional pescado a la talla.

Pero si usted es un auténtico gourmand, siga la Carretera Escénica y aventúrese en una ruta gastronómica que cumplirá sus más altas expectativas. Si tiene interés en experimentar los exóticos sabores de la comida Mex Tai, recomendamos visitar el Zibu; si se inclina por la cocina de autor, el María María; Becco al Mare presenta una carta con la esencia de la gastronomía italiana; Sirocco, especializado en paella y fideuá con mariscos frescos y de la mejor calidad; Bellavista, viva una íntima cena romántica en el restaurante más galardonado de México.

Y para esa original selfie, el Mirador de la Capilla de la Paz en el Club Residencial Las Brisas. La Capilla fue construida en Cerro Guitarrón, a una altura de más de 400 msnm, como un homenaje a los hijos de Carlos Trouyet. Este monumento a la esperanza se distingue por una cruz con más de 40 metros de altura que resiste vientos de hasta 260 km/h.

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