La dimensión humana en el arte

Rebeca Moreno Cazares y Cuauhtémoc Contreras

Rebeca Moreno Cazares y Cuauhtémoc Contreras se conocieron en mayo de 1984. Ella estudiaba artes visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas y él, diseño gráfico. Ambos concluyeron sus estudios universitarios y colaboraron en diferentes proyectos culturales, cursos y actividades artísticas a nivel nacional e internacional con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

Esta experiencia no sólo les permitió descubrir muchos de los rincones de México, sino también conocer la asombrosa variedad en el amplio universo cultural de nuestro país. Durante esta etapa de felices hallazgos, maduraron su sensibilidad y vocación por México.

Desde hace ya más de 25 años decidieron unir sus vidas y aunque han desarrollado de manera independiente su trabajo artístico, no faltan en sus respectivas trayectorias los proyectos en los que coinciden creativamente. Ambos tienen su taller en Cuernavaca, una ciudad con el clima y la tranquilidad que propician una atmósfera ideal para la inspiración.

 

En la obra abstracta de Rebeca, trabajo en el que ha explorado varias líneas temáticas, podemos admirar el manejo del color y la forma; con respecto a Cuauhtémoc, encontramos un uso vibrante del color en sus composiciones minimalistas. Los dos han exhibido su obra plástica en importantes galerías del mundo y de nuestro país.

El tema que principalmente estimula el arte de Rebeca y Cuauhtémoc es el ser humano, su entorno, su familia, sus espacios  íntimos y privados, los momentos definitorios: los caminos que elegimos, afectos entrañables, anhelos futuros y motivaciones recurrentes. Lo humano obliga a realizar preguntas que requieren de múltiples respuestas.

Es esta dimensión humana, la naturaleza que hallamos en el trabajo plástico de ambos artistas que incursionando en nuevas rutas de lo estético para compartir con sus espectadores. Rebeca y Cuauhtémoc aspiran que sus piezas establezcan un dialogo infinito, abriendo puertas sensoriales en un lenguaje cifrado entre el individuo, la obra  y nada más. El espectador siente la misma emoción que la de un ave cuando encuentra su propio camino.

Como dice la épica árabe “no hay fuerza más poderosa que el amor” y ha sido el amor en su más amplio sentido, la principal motivación de Rebeca y Cuauhtémoc para permanecer unidos y trabajar juntos. Como resultado han formado el taller de producción plástica, BITÁCORAS/ANTICITERA: iniciativa que enriquece y proyecta la experiencia creativa.

 

 

www.rebecamorenocazares.com

www.cuauhtemoccontrerascove.com

 

 

Visita Nuestra revista"Edición/Otoño"

Suscribase a nuestro Boletín

Reserva tu viaje