Pan de Muerto, delicia mortuoria

Octubre 2017

México es un país panadero, tanto para producirlo como para consumirlo. No hay desayuno ni cena sin una pieza de pan, ya sea dulce o no. Según diferentes investigadores la variedad de panes en nuestro país fluctúa entre 1000 y 1200.

 

Uno de los más representativos es el Pan de Muerto, que es un verdadero placer y una pieza de fiesta que se consume dentro del marco de una de las celebraciones más importantes de nuestro país: el Día de Muertos.

Todos hemos colocado Pan de Muerto en las ofrendas de nuestros fieles difuntos, el cual se ha convertido en uno de sus elementos fundamentales. También lo hemos degustado acompañado de un café o chocolate caliente; sin embargo, pocos conocen su origen y significado.

De acuerdo con el historiador José Curiel Monteagudo, en su libro "Azucarados Afanes, Dulces y Panes", el Pan de Muerto tiene su origen en la época prehispánica, cuando los aztecas realizaban sacrificios humanos. Arrancaban el corazón de un guerrero y lo introducían en una olla con semillas de amaranto tostado para después ofrecerlo a Izcoxauhqui o Huehuetéotl, dioses del sol y fuego respectivamente.

Cuando llegaron los españoles y vieron este ritual, decidieron eliminarlo pero lo perpetuaron en forma de pan. Se cuenta que en un principio elaboraban un bollo de trigo en forma de corazón bañado en azúcar pintado de rojo, simulando la sangre de los guerreros. Dicho fenómeno se asimila con respeto e ironía, se desafía a la muerte, se burla de ella comiéndola.

Así surgió el Pan de Muerto, el cual se fue modificando de diversas maneras hasta llegar al actual. Su composición tiene un significado: la bola grande que se encuentra en la parte superior del mismo es el cráneo, las cuatro canillas son las extremidades y el sabor a azahar es por el recuerdo a los ya fallecidos. Todo ello en conjunto representa el cuerpo del difunto.

Es importante mencionar que su preparación varía según la región, sin embargo, los ingredientes base son: harina, mantequilla, sal, azúcar, huevo, leche y levadura. En Oaxaca, por ejemplo,  le colocan una calaverita de plástico; en Puebla le ponen ajonjolí con huevo y un poco más de anís; y en el DF le añaden azúcar con canela. Por otra parte, en lugares como Tepoztlán, Mixquic o Iguala de Telolopan, los bollos tienen figuras de animales como aves, conejos, perros, mariposas, alacranes y peces, entre otros.

A continuación te presentamos la receta tradicional para preparar el Pan de Muerto…

Ingredientes:

·         1 kilo de harina.

·         30 gramos de levadura instantánea.

·         10 gramos de Maximix 40 (acelerador que se encuentra en cualquier tienda donde se venden ingredientes para panaderías). Opcional.

·         300 gramos de azúcar.

·         5 gramos de sal.

·         8 huevos.

·         100 gramos de mantequilla.

·         80 gramos de manteca vegetal.

·         200 mililitros de agua (1 taza).

 

Preparación:

Mezcla la harina con la levadura en el Maximix 40. Forma una fuente y en el centro añade la sal, el azúcar y la mantequilla. Posteriormente, agrega poco a poco los huevos, mezclando a la perfección. Agrega agua y amasa de 30 a 40 minutos o 15 minutos en la batidora con el gancho especial.

Deja reposar la masa hasta que doble su tamaño. Después, dale forma a los panes, decorándolos con huesitos hechos de la misma masa o con unas figurillas que parezcan muertitos. Unos se embarran con una mezcla de huevo y agua y se espolvorean con ajonjolí, los otros se espolvorean con azúcar.

 Finalmente mete la pieza en el horno precalentado a 180º C, y mantenla durante 25 minutos o hasta que estén cocidos; esto se sabe cuando al pegarles por la parte de abajo, suene hueco.

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