Los santuarios de la Mariposa Monarca

Resulta difícil creer que la Mariposa Monarca viaja entre 2,500 y 4,500 kilómetros de ida y vuelta para llegar a sus zonas de hibernación – donde nunca antes había estado, pues fueron sus tatarabuelos los que realizaron tan audaz recorrido desde el este de Estados Unidos  y el sureste de Canadá, hasta sus santuarios en México –. 

En la naturaleza uno de los fenómenos más espectaculares es la migración. Una de las más insólitas migraciones es la de la Mariposa Monarca. Resulta difícil creer que viajan entre 2,500 y 4,500 kilómetros de ida y los mismos de regreso; además, llegan a zonas de hibernación donde nunca antes han estado, pues fueron sus tatarabuelos los que realizaron tan audaz recorrido desde el este de Estados Unidos y el sureste de Canadá, hasta el centro de México. Ocupan entre diez y quince sitios dispersos en los estados de Michoacán y el Estado de México. La Mariposa Monarca suele concentrarse en superficies precisas y pequeñas dentro de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca.

Una de las áreas más bellas y fáciles de visitar es la Sierra Chincua, ubicada cerca del poblado minero de Angangueo, en el noreste de Michoacán. Esta Reserva de la Biosfera fue creada el 10 de noviembre del año 2000 y pasó de una superficie de 16,110 hectáreas a 56,259 hectáreas. Posee casi 500 especies de plantas y más de 200 especies de aves, reptiles y mamíferos: es un área importante por los servicios ecológicos, productivos y turísticos de la región. Cuenta con sitios donde el visitante puede admirar el batir de alas de las mariposas, todo bajo estrictas medidas conservacionistas.

Los Santuarios en Michoacán y el Estado de México, ofrecen un espectáculo único para admirar millones de mariposas coloreando de anaranjado el bosque. Dos de los más importantes santuarios son Sierra Chincua y El Rosario, permanecen abiertos entre los meses de diciembre y marzo.

 

 

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