La Sierra Norte de Oaxaca

Sierra Norte de Oaxaca

La ciudad de Oaxaca siempre nos sorprende con sus colores, aromas, sonidos y sabores. No deja de maravillarnos con sus plazas llenas de luz, majestuosos monumentos coloniales, como Santo Domingo de Guzmán, y una intensa vida en sus mercados. Con cada nueva visita, Monte Albán nos sigue deslumbrando, y ahora Atzompa, revela sus secretos. Planeamos nuestra ruta en uno de los restaurantes de la Verde Antequera, después de saborear una sopa de guías y un tasajo, acompañado con enmoladas y queso asado, pues desde este punto, muy temprano por la mañana, iniciaremos nuestra travesía a la Sierra Norte de Oaxaca, una región con privilegiada frontera con el cielo.

Esteban Raymundo González, 1 Enero 2014

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Los pueblos de la Sierra Norte

Adelfo Martínez, nuestro guía y coordinador turístico en Llano grande, nos explica, antes de partir, que desde hace 400 años, los Pueblos Mancomunados de la Sierra Norte han formado una alianza para proteger su tierra, costumbres, tradiciones y forma de vida. Así lo señalan la serie de diecinueve códices encontrados en San Miguel Amatlán, ahora resguardados en el Museo Nacional de Antropología e Historia en la Ciudad de México. Esta singular organización comunal, única en nuestro país, fue reconocida en 1961.

Los Pueblos Mancomunados se encuentran en una zona montañosa de casi 30 mil hectáreas, donde se ubican Santa Catarina Lachatao, San Miguel Amatlán, Santa María Yavesía, Latuvi, La Nevería, Benito Juárez, Cuajilimoyas, y Llano Grande. Hasta los años setenta, la principal actividad de los comuneros era la tala de árboles; sin embargo, en la década de los noventa, buscaron otras alternativas para subsistir y preservar los bosques de la montaña. Entre estas opciones están una empresa forestal, una envasadora y la promoción del ecoturismo. Todas con el objetivo principal de beneficiar a los habitantes de los pueblos mancomunados.

En el caso del ecoturismo, es una industria que influye en el desarrollo de las comunidades, pues los recursos obtenidos se devuelven en infraestructura y servicios. Es importante señalar que el ecoturismo en los Pueblos Mancomunados es solo un complemento más de crecimiento, pues los habitantes continúan sus actividades tradicionales como la siembra de papa y calabaza, la recolección hongos, el cultivo de truchas y la ganadería.

Un viaje hasta los pueblos donde nacen las nubes

El trayecto hasta San Miguel Amatlán, saliendo de la ciudad de Oaxaca, es cruzando una carretera sinuosa, una parte pavimentada y los último kilómetros de terracería. Después de casi dos horas se llega a este poblado en la montaña, a más de 2 mil msnm. Amatlán es considerado el destino histórico de los Pueblos Mancomunados. Entre sus recorridos ofrece las rutas de Las Minas, Ex Hacienda Cinco Señores, Río Santa Ana y Mirador Peña Blanca. No deje de degustar la gastronomía típica, en especial los platillos preparados con calabazas recién cosechadas y los frijoles con poleo, además del pan de trigo y el chocolate con agua.

Latuvi se encuentra a poco más de una hora de San Miguel Amatlán, este pueblo está a 2400 msnm. Recomendamos prudencia, pues a esta altura puede experimentarse Mal de Montaña (hipoxia). Latuvi ofrece las rutas de La Cucharilla, un recorrido por la montaña a 2900 msnm; Camino Real, sendero a 2600 msnm que antes empleaban las comunidades serranas para llegar a la ciudad de Oaxaca; Cipriano Cabrera, ruta complementaria del Camino Real; El Molcajete, donde se encuentra una bella cascada; El Manzanal, en el que se localiza una granja de truchas; y Piedra Corredor-Las Canteras, con senderos flanqueados por encinos. Estos recorridos pueden durar hasta seis horas. Latuvi cuenta con temazcales, baños de origen prehispánico, y cabañas para hospedar a los visitantes ansiosos por emprender largas caminatas. Uno de los platillos obligados es la trucha empapelada con hoja santa, rellena de quesillo y flor de calabaza. ¡Una delicia!

La Nevería, está a una hora de distancia de Latuvi, en este momento del viaje nos encontramos a 2700 msnm. El frío comienza a sentirse y en la montaña empiezan a formarse las nubes. Esta población encontró en el cultivo de legumbres, hortalizas, manzanos y flores una alternativa para su subsistencia. Cuenta con senderos con asensos continuos hasta los 2950 msnm, a través de bosques de pinos y encinos, y rutas trazadas para bicicletas de montaña. Estos recorridos varían entre tres y 25 kilómetros. En este punto los invitamos a degustar el Catalán, mezcal con poleo, y las tortas de berros.

Benito Juárez se encuentra a 20 minutos de La Nevería, a más de 3000 msnm. Esta es la comunidad pionera del ecoturismo entre los Pueblos Mancomunados. Además de recorridos entre pinos centenarios con más de 30 metros de altura y senderismo, Benito Juárez ofrece el Mirador, desde donde se puede observar el Pico de Orizaba, un circuito de tirolesa con 80 metros de altura y 300 metros de línea y un puente colgante. ¡Adrenalina en su máxima expresión!

Cuajilimoyas está a unos 20 minutos de Benito Juárez, en este poblado ya rebasamos los 3100 msnm. Ofrece una tirolesa con 120 metros de altura y mil metros de línea. ¡Experimentará la sensación de volar! Además puede elegir entre uno de los once recorridos para senderistas o ciclistas de montaña. Sugerimos la ruta del Cañón del Coyote, con una duración aproximada de tres horas. En este trayecto se observa flora, fauna y naturaleza de la región. Los puntos importantes son Ojito de Agua, Cañón del Coyote y Paso del Caballito. Solo recomendable para auténticos aventureros. En la temporada de invierno, este sendero se cubre de niebla, los visitantes tienen la sensación de caminar sobre las nubes. Otros atractivos son el Mirador Xi-Nudaa, a 3100 msnm, Piedra Colorada y la recolección de una gran variedad de hongos.

Continuamos ascendiendo. Estamos en Llano Grande, a unos 20 minutos de Cuajilimoyas, a más de 3200 msnm, en este pueblo de ensueño nacen las nubes. Encontramos amplias zonas boscosas de oyameles, pinos y encinos, senderos, rústicas casas fabricadas con madera, con techos a dos aguas, distantes unas de otras. Satura nuestros sentidos el aroma del poleo, abundante en Llano Grande. Entre sus atractivos están la cascada El Pinovete, una caída de agua de 30 metros de altura, Piedra Larga y Piedra Ventana, sugerimos este último lugar solo para expertos en rappel, y el Mirador Las Torres, a 3300 msnm, donde puede admirar un océano en las montañas. Un mar de nubes en el que podemos esperar, en cualquier momento, la súbita aparición de un navío alado.

Todos los destinos de los Pueblos Mancomunados ofrecen servicio de hospedaje en confortables cabañas, fabricadas con madera, adobe o tabicón. Las cabañas pueden ser dobles o compartidas, con chimenea y la mayoría con cocinetas. En cada `poblado encontrará comedores comunitarios y pequeños restaurantes familiares. Cabalgatas y bicicleta de montañas son actividades frecuentes. Recomendamos llevar chamarra, guantes, bufanda, gorro, calzada para montaña y binoculares. Por último, invitamos a pasar al menos tres días en cada uno de los pueblos para vivir la experiencia de convivir con la gente más hospitalaria y generosa en la Sierra Norte de Oaxaca. ¡Viva la aventura en los Pueblos Mancomunados!

 

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