Casas Acantilado, arqueología en madera Chihuahua

Casas Acantilado

 El corazón de la Sierra Madre Occidental, en el municipio de Madera, forma parte de una región de montañas, cañadas, ríos y bosques. Madera, en el oeste de Chihuahua, colinda al norte con Casas Grandes y al oeste con el estado de Sonora, forma una amplia región que cobija los más espectaculares vestigios arqueológicos del norte de México en la cuenca del río Papigochi. Aquí se han registrado más de 150 sitios que incluyen atalayas, torres de comunicación, trincheras o terrazas para cultivo, represas, graneros y puestos de vigilancia. Estos asentamientos se distribuyen agrupados o dispersos según la disposición de los abrigos rocosos, por lo general están de media montaña hacia arriba a alturas de 100 metros o más, con difícil acceso o muy escondidos.

Salatiel Barragán, 1 Enero 2014

bwd  Pág 1/2  fwd
contenido_chihuahua1.jpg
cuartosencuevagrande.jpg
cuevadelaserpiente.jpg
cuevadelaserpienteycerros.jpg
cuevaelmirador.jpg

Por más de 1,500 años esta región estuvo habitada por constructores de "casas acantilado". Utilizaron las cavidades naturales con fines habitacionales, rituales y productivos; sus viviendas fueron construidas en estas cañadas, desde el nivel del suelo hasta alturas de cientos de metros, en cuevas someras y profundas, creando algunos de los paisajes más impresionantes. Las antiguas construcciones de la llamada Cultura Paquimé, Casas Grandes, Mogollón y de otras maneras, son conjuntos habitacionales de adobe construidos en amplias cavidades en medio de los acantilados en lugares casi inaccesibles. Se tarta de casas con gruesos muros de barro vaciados en moldes y apisonados, revestidos con barro y con alturas de 2 m, en hileras y de varios pisos de altura.

Cuarenta Casas

Uno de los sitios arqueológicos más accesibles es Cuarenta Casas, que en enero de 2002 fue decretada Zona de Monumentos Arqueológicos por su gran relevancia cultural. Se encuentra a 42 km de la Ciudad de Madera y está a 200 metros de la carretera Madera-Largo Maderal. En el lugar existe una caseta de servicios y un mirador, desde ahí se aprecian varias cuevas con casas en su interior. Para llegar al sitio, es necesario descender por un sendero rodeado de pinos, encinos y agaves, hasta el arroyo El Garabato, donde se cruza un puente de madera, para después seguir por una empinada cuesta y llegar a la cueva Las Ventanas y El Gato. Esta área posee 10 cuevas con construcciones como son las del Puente y Las Ratas, aunque, sólo tres pueden visitarse.

Barrancas de Sírupa o Rancherías

Otro de los sitios más interesantes es Rancherías, al que se llega por una terracería de 30 km, para después caminar junto al arroyo La Escalera, pasar para la misión de Sírupa y frente al emblemático río Papigochí. El trayecto de casi 2 h de caminata, es por veredas sinuosas entre enormes rocas, pequeños acantilados e inmensas paredes rojizas. Aquí se han registrado 29 sitios con casas acantilado, es una de las zonas más pobladas, y quizá tuvo algún control sobre las demás, debido a la diversidad de recursos que poseía. Las cuevas de Rancherías, poseen los vestigios muy relevantes: 27 habitaciones en la planta baja, y restos de un segundo y tercer piso, donde cada cuarto tenía una función específica social, ceremonial, habitacional o para almacenar granos.

Barranca de Huápoca

Al oeste de Madera a 30 km, por otro camino está la Barranca de Huápoca o Conjunto de Huápoca, que posee diversos vestigios arqueológicos. Aquí un sendero comunica con varias casas acantilado: en la parte más elevada, está la Atalaya, que permite admirar las construcciones del Nido del Águila, que en su parte posterior tiene como complemento a la cueva de El Mirador. Una de las más bellas está casi 2 km adelante, es la Cueva de la Serpiente, ubicada en medio de un acantilado. Cuenta con un pasadizo entre peñascos gigantes y recibe este nombre por un dibujo, casi desvanecido, en el dintel de una puerta; posee un pasillo que comunica de un lado a otro de la peña y es posible ver hacia diferentes puntos. Estos sitios con construcciones son visibles a la distancia y algunos como el Mirador y el Nido del Águila, es mejor admirarlos desde lejos, pues bajar y subir hasta ellos, requiere de hasta 2 horas.

Junto al río Papigochi están las aguas termales del balneario Huápoca y más adelante se ubica un antiguo puente colgante, que comunica al imponente sitio arqueológico de Cueva Grande. A unos 4 km, en una cañada se ubica el sitio rodeado por bellos paisajes, con bosques de encinos desde el cual se observan las elevadas sierras y la Barranca de Huápoca. Una cascada cae a la entrada de la cueva y le da gran espectacularidad. En el sitio se han encontrado objetos de palma, madera, trozos de textiles y canastos, y semillas de calabaza, maíz y frijol. Muy cerca, río arriba, está la Cueva de Apacherías, algunas terrazas de cultivo en las riveras del río, y otras cuevas con construcciones menores. El municipio de Madera, es ideal para realizar actividades de ecoturismo, turismo cinegético, kayac o descenso en río, observación de aves, senderismo, acampar, escalar, pescar, y mucho más. Madera, favorece los recorridos en ambientes naturales donde se respira el aroma de pinos y hierbas aromáticas, caminatas por senderos que se pierden en la distancia, sin construcciones modernas en decenas de kilómetros a la redonda. Y al final del día, se disfruta la carne asada del afamado ganado Cara Blanca, queso ranchero, trucha rellena o el rico Sotol: un elixir de tradición remota.

Visita Nuestra revista"Edición/Otoño"

Suscribase a nuestro Boletín

Reserva tu viaje