La Rosca de Reyes, deliciosa tradición virreinal

Diciembre 2017

Con el inicio de año continúan los festejos y tradiciones mexicanas de temporada, ahora es turno de la Rosca de Reyes, una costumbre que reúne cada 6 de enero a la familia, los amigos y a los compañeros de trabajo para partir un delicioso pan de harina blanca y levadura, endulzada con miel y adornada con frutas secas, como higos, dátiles y algunas nueces.

 

Sin embargo, no todos conocen su origen y significado.

Fue durante la Edad Media en Europa cuando entre los más pobres se repartían unos panes redondos elaborados con miel, higo y dátiles. Dentro de la masa se guardaba un haba seca; quien encontrara la pieza era nombrado “el Rey Haba” y como tal gozaba de privilegios en días posteriores.

Esta tradición fue tomada por la cultura romana por parte de la Iglesia Cristiana remitiéndole la revelación de Jesús a los Reyes de Oriente, quienes ataviados con llamativas vestimentas ofrecieron al Niño Jesús regalos muy especiales por su nacimiento: oro, incienso y mirra, símbolos de riqueza, adoración y sacrificio.

Años más tarde se estableció en Francia y, posteriormente, en el siglo XVIII la preparación de la Rosca llegó a España con las modificaciones cortesanas que el rey Felipe V agregó a la hogaza: cubrió la rosca con frutas glaseadas e introdujo en su interior una sorpresa para diversión de los comensales.

Cuando la costumbre de la Rosca se popularizó, en la Nueva España se convertiría en un motivo para afianzar la fe católica por asociarla con el nacimiento de Jesús. Así, en los primeros años del Virreinato, se convirtió en parte fundamental de la cultura y gastronomía mexicana.

Se dice que la Rosca de Reyes, por su forma circular, simboliza el amor de Dios, porque no tiene principio ni fin. Además, es adornada con frutas secas y cristalizadas que simulan las joyas incrustadas en las coronas de los Reyes Magos, pero otros dicen que representan las distracciones del mundo, que nos impiden encontrar a Jesús.

En el interior de la Rosca se esconde una figurita del Niño Dios, que recuerda cuando María y José ocultaron a Jesús de Herodes –antiguo Rey de Judea.--, quien al enterarse que había nacido el Rey de Reyes, ordenó matar a todos los niños pequeños para evitar ser destronado, así el cuchillo representa el peligro en el que se encontraba el niño Jesús.

En esta celebración, la Rosca se suele acompañar de un caliente y espumoso chocolate, fundiéndose una vez más lo indígena con lo español. La tradición dicta que a la hora de cortar la Rosca, quien tenga la fortuna de encontrar el muñeco entre el pan, se convierte en el padrino del Niño Dios, quien deberá vestirlo con ropas nuevas y llevarlo a bendecir a la iglesia el 2 de febrero, Día de la Candelaria, donde además el anfitrión deberá ofrecer a los invitados una fiesta donde los tamales y el atole son el platillo principal.

Cabe mencionar que algunas familias tienen por costumbre guardar en la Rosca un anillo, en vez de un muñeco. Según esta tradición, quien encuentra el anillo “se casa pronto”.

Actualmente la partida de la Rosca de Reyes ha contribuido a establecer lazos de convivencia así como la potencialización de la industria panadera, dejando en el 2014 una derrama económica superior a los 400 millones de pesos.. Según la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa), el precio promedio de una Rosca de Reyes es entre 110 y 130 pesos, aunque la variación puede elevarse hasta 200 pesos, dependiendo de los ingredientes y relleno que contenga.