Descubriendo las Glorietas de Paseo de la Reforma

Grandes Ciudades

Algunos cronistas afirman que durante el breve imperio de Maximiliano, el Archiduque ordenó la construcción de una gran avenida para que la emperatriz Carlota distinguiera a los lejos el carruaje con molduras de plata y bronce en el que recorría su reino el soberano. Esta calzada sería nombrada como Paseo de la Emperatriz. Sin embargo, la pareja imperial nunca disfrutó de esta avenida.

 

Jimena García Luna, 24 de Septiembre, 2014

Tras el abrupto fin de la aventura de Maximiliano en 1867, concluida la obra, se le llamó Paseo Juárez, idea que no hizo muy feliz al modesto prócer, así que se le bautizó como Paseo Degollado. Finalmente en 1872 recibió el nombre con que ahora conocemos esta avenida: Paseo de la Reforma, una de las calzadas más emblemáticas de la Ciudad de México. Además de más de 70 estatuas de ilustres personajes de los siglos XIX y XX, distribuidas a lo largo de más de cuatro kilómetros, y obra plástica reciente de artistas como Leonora Carrington y Jorge Marín, el Paseo de la Reforma se distingue por sus monumentos y glorietas.

Uno de los primeros monumentos que encontramos en el Paseo de la Reforma es la Fuente de Petróleos, obra inaugurada en 1952. En este monumento intervinieron el arquitecto Vicente Mendiola Quezada y el escultor Juan Fernando Olaguíbel. La fuente conmemora la Expropiación de 1938. El monumento comprende un grupo de fuentes y un enorme pilar. Este último lo constituyen elementos que representan la liberación económica de México mediante la nacionalización de la industria petrolera. La fuente tiene 55 m de diámetro y 18 m de alto, su construcción demandó dieciocho toneladas de bronce.

La Diana Cazadora cuenta con 22 m de altura. Su construcción inició en 1938 y fue inaugurada en 1942. El diseño estuvo a cargo del arquitecto Vicente Mendiola Quezada y la escultura fue realizada por el escultor Juan Fernando Olaguíbel. Es uno de los íconos más conocidos de la Ciudad de México. La identidad de la modelo que posó para el artista fue un misterio durante muchos años, hasta que en 1992 se reveló el secreto, se trataba de Helvia Martínez Verdayes.

El Ángel de la Independencia, obra del arquitecto Antonio Rivas Mercado y del escultor italiano Enrique Alciati, fue inaugurado en 1910 para conmemorar el Centenario de la Independencia de México. El Ángel es uno de los monumentos más representativos de la ciudad, con el tiempo se ha convertido en punto de reunión para festejos y celebraciones. Se trata de una columna de 45 m, rematada con una Victoria Alada de 6.7 m, realizada en bronce y recubierta con oro, sosteniendo una corona de laurel y una cadena rota, esta columna se levanta a su vez sobre un pedestal escalonado con elementos y alegorías sobre la Independencia de México. En el interior se encuentran las urnas con los restos de los héroes de la Guerra de Independencia de 1810. Como dato anecdótico, en 1957 un terremoto derribó el Ángel, siendo colocado de nuevo en su lugar al año siguiente.

Monumento a Cuauhtémoc, conjunto escultórico para conmemorar al último emperador azteca. Obra del arquitecto Francisco H. Jiménez y del escultor Miguel Noreña. Se inauguró en el año de 1887. Cuenta con una base de más de 36 m² y una altura de 16.72 m, contando la escultura de 5 m de altura. Custodiado por ocho leopardos de bronce con tocados de plumas, la estatua de Cuauhtémoc, se erige en el cruce de las avenidas Insurgentes y Paseo de la Reforma. El pedestal integra varios elementos prehispánicos. La escultura de bronce de Cuauhtémoc, ataviado con traje de gala, un penacho y sosteniendo una lanza, provocó críticas, dada su semejanza con las estatuas de tradición grecolatina, con la tilma anudada al clásico estilo romano.

La Glorieta de Colón, diseñado por el francés Carlos Enrique Cordier, monumento dedicado al descubridor del Nuevo Mundo, Cristóbal Colón. El navegante señala al horizonte, bajo sus pies y a los lados de su pedestal se encuentran las estatuas de Fray Pedro de Gante, Bartolomé de las Casas, Fray Juan Pérez de Marchena y Fray Diego de Deza, así como unos relieves a los costados del pedestal. La obra tiene una altura de 42 m y fue inaugurada en 1877.

La Estela de Luz es el monumento más reciente sobre Paseo de la Reforma, erigida para conmemorar el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución. Obra dirigida por el arquitecto César Pérez Becerril. Construida entre 2010 y 2011, la estela está formada por dos esbeltas placas paralelas de cuarzo con 104 m de altura, con 1700 paneles iluminados con un sistema inteligente. Inaugurada en 2012.

El Caballito de Sebastián, se encuentra en la confluencia del Paseo de la Reforma, Avenida Juárez, Guerrero y Bucareli. Inaugurada en 1992, la obra fue realizada por el escultor Sebastián utilizando fierro con esmalte acrílico amarillo. Esta escultura tiene una altura de 28 m, 10 m de diámetro y un peso aproximado de 80 toneladas. Su color se debe a que el autor quería que resaltase a la vista por sí misma en contraste con los tonos grises y azulados de los vidrios y edificios contiguos.

Menos visitadas por encontrarse más al norte son la Glorieta de Simón Bolívar, donde se encuentra una réplica de la escultura de Pietro Canónica, donada por el gobierno de Venezuela en 1976; la Glorieta de San Martín, inaugurada en 1973; y la Glorieta de Cuitláhuac, rey azteca, obra realizada por Ignacio Asúnsolo, inaugurada en 1964.

Visita Nuestra revista"Edición/Otoño"

Suscribase a nuestro Boletín

Reserva tu viaje