¡Que chula es Puebla!

Puebla es uno de los  principales destinos turísticos en México. Esto se debe al valor histórico, cultural e industrial, razones principales por las que fue elegida Patrimonio de la Humanidad en 1987.

 

La arquitectura colonial de Puebla se distingue por la variedad de estilos y técnicas como el barroco renacentista y el neoclásico representados en más de cinco mil monumentos. El Centro Histórico de la ciudad está lleno de iglesias, monasterios, y palacios todos con cantera gris, ladrillo rojo, y azulejos multicolores.

Puebla es considerada Cuna del barroco mexicano, tanto en la arquitectura, como en las artes decorativas, y es una de las ciudades virreinales más importantes de México. Entre las obras más notables se encuentran la Catedral de Puebla, la Capilla del Rosario en el Templo de Santo Domingo, el antiguo Palacio del Ayuntamiento, la Casa de los Muñecos, el Templo de la Compañía, el Edificio Carolino, la Biblioteca Palafoxiana, y la Casa del Alfeñique.

Un elemento emblemático de la cultura poblana es la cerámica de Talavera, técnica en la que se realizan no sólo tibores y vajillas, sino también azulejos y otros elementos de decoración arquitectónica. Algunas construcciones de la capital están recubiertas con Talavera, como las cúpulas de la Catedral, el templo de Sebastián de Aparicio, la cocina del convento de Santa Rosa, y la Casa de los Muñecos.

El patrimonio artístico de los poblanos comprende un legado con siglos de historia, producto de los diversos pueblos que han habitado este territorio desde la época precolombina. Puebla es conocida por la gran calidad de su arte colonial, y cuenta con el espléndido Museo de Arte Virreinal, especialmente concebido para la exhibición de las piezas artísticas de este periodo, y visita obligada para el visitante.

Otro atractivo de esta ciudad es su variada gastronomía, una de las más representativas de México. Numerosos mitos están asociados con la tradicional cocina poblana, como es el caso de tres de los platillos nacionales surgidos en esta tierra: el mole poblano, los chiles en nogada y el mole de cadera.

Sólo en la ciudad de Puebla es posible encontrar antojitos como las típicas chalupas y cemitas, y los más exclusivos platillos de la alta cocina internacional, y bebidas tan particulares como la pasita, una bebida de licor de uva-pasa que se acostumbra acompañar con un pedazo de queso ensartado con una pasa.

Los dulces son característicos de Puebla. La mayoría de estos confites fueron creados en la época colonial en los conventos de Santa Mónica y Santa Rosa, donde se elaboraron por primera vez toda la gama de dulces que por su sabor y gran calidad se han vuelto famosos en todo México y en el mundo, como las tortitas de Santa Clara, los camotes poblanos, los limones rellenos de coco, el jamoncillo, los cacahuates garapiñados, las frutas cristalizadas, los muéganos, y el piñón con leche quemada, entre otras delicias azucaradas.

El Estado de Puebla ofrece historia, arte virreinal, joyas prehispánicas como Cantona y la zona arqueológica de Cholula, tradiciones y cultura, sitios mágicos como Cuetzalan, naturaleza y aventura. 

 

 

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