La Catedral Basílica Menor y Galería del Episcopado

La Catedral Basílica Menor de la Inmaculada Concepción en la ciudad de Durango, monumento religioso considerado como uno de los más bellos en el norte de México, fue construida sobre la antigua parroquia de la Asunción de la Purísima Virgen, consumida por un incendio. Las obras del nuevo templo iniciaron a finales del siglo XVII, bajo la dirección del arquitecto Mateo Núñez, y se concluyeron hasta mediados del XIX. Esta magnífica catedral se distingue por sus dimensiones y sincretismo arquitectónico.

Esteban Raymundo González, Marzo 2015

La fachada principal se caracteriza por su sobriedad barroca y sus portadas laterales de estilo churrigueresco – edificadas en las postrimerías del siglo XVII –. En el remate del pórtico descubrimos el monograma de la Virgen María, coronado con una cruz de hierro forjado.

Sobresalen dos torres de cantería con tres cuerpos, una con columnas corintias y otras con pilastras salomónicas. La torre oriente cuenta con un reloj porfiriano y en la torre poniente repican esquilas, esquilones y campanas.

El interior de la Catedral Basílica Menor presenta una profusa decoración bizantina, realizada a principios del siglo XX. El templo está dividido en cinco naves: una principal, otra al centro, dos laterales y dos más que ocupan las capillas. Una de las capillas más significativas es la de San Jorge, patrono de la ciudad y protector de los niños ante una posible picadura de alacrán.

Encontramos nichos con reliquias y un monumental retablo, atribuido al maestro Felipe Ureña, así como bellas esculturas de San Mateo, San José y Santa Bárbara. En el Altar Mayor – de estilo neoclásico –, cobijado por un baldaquino, descansa una imagen con acabados policromos de la Purísima Concepción, tallada en una sola pieza de marfil, traída de las Filipinas.

En el ábside, sitio ubicado en la cabecera del santuario, hallamos uno de los tesoros de la Catedral: la Sillería del Coro, conformada por 25 sillas altas y 18 bajas, elaboradas por artesanos del siglo XVIII. Santos y apóstoles fueron representados en los reclinatorios, esculpidos en caoba con terminados policromos y estofados en oro. Esta sillería es considerada una de las más hermosas de México. En el centro observamos el facistol, atril donde se leían cantos y salmos.

La Catedral Basílica Menor alberga la Galería Episcopal o Museo de Arte Sacro, donde antes era la Casa de la Haceduría, ocupando el provisorato y la Sala Capitular. Este recinto resguarda una importante colección de objetos, esculturas y piezas religiosas. Inaugurado en 2008, la galería tiene ocho salas de exhibición. Destacan en su acervo un imponente tenebrario del siglo XVIII, elemento litúrgico utilizado durante la Semana Santa, labrado en cedro y ébano, la Silla Capitular que utilizó Juan Pablo II, una serie de óleos y ropones de los arzobispos de Durango, obras de Juan Correa, Antonio de Torres y José Juárez, libros corales y un órgano francés del siglo XIX.

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