Campeche, naufragios y aventura

Campeche se encuentra en el sureste de México, el oleaje del Golfo empuja restos de legendarios naufragios hasta las playas, protegidas por selva y manglares. En la arena podemos encontrar rastros de tortugas que aprovecharon la noche para desovar.

 V México al Máximo, 1 Enero 2014

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Campeche se encuentra en el sureste de México, el oleaje del Golfo empuja restos de legendarios naufragios hasta las playas, protegidas por selva y manglares. En la arena podemos encontrar rastros de tortugas que aprovecharon la noche para desovar.

Durante la época prehispánica, numerosos grupos migratorios atravesaron el territorio de Campeche. Los mayas se establecieron en la región, construyeron magníficas obras arquitectónicas como observatorios, palacios y templos. Muestra de este esplendor son Calakmul, Dzibilnocac, Jaina y Edzná.

Calakmul, Reserva de la Biosfera y segundo pulmón natural del continente americano, cuenta con más de un millón de hectáreas, alberga 86 especies de mamíferos, 282 especies de aves, 50 especies de reptiles, 400 especies de mariposas y 73 tipos de orquídeas salvajes. En el interior de esta selva tropical se encuentra la antigua ciudad maya de Calakmul, Patrimonio de la Humanidad desde el 2002.

Descubierta en 1931, Calakmul fue capital del Reino de la Serpiente, señorío maya incluso más poderoso que su vecina Tikal, con la que libró una guerra constante. Este destino arqueológico está formado por cinco complejos alrededor de una Gran Plaza, centro político, religioso y social de esta metrópoli. Hasta ahora se han descubierto 6 mil estructuras distribuidas en 70 km2. Sugerimos recorrer los sacbés de Calakmul, caminos sagrados de los mayas.

Edzná, la ciudad de los itzáes, llegó a contar con más de 25 mil habitantes. Uno de los atractivos de este centro político maya es la Gran Acrópolis, una gran plaza que se distingue por el Edificio de Cinco Pisos, rematado con un templo en la parte superior. Otra característica de Edzná, además de sus recintos sagrados y patios, son las obras hidráulicas construidas para proveer de agua a la ciudad.

En el siglo XVI, después de la conquista, San Francisco Campeche se convirtió en uno de los puertos más importantes del México Colonial. En sus muelles atracaban grandes navíos y salían galeones mercantes cargados de tesoros rumbo a España. Debido a esto, y la rivalidad entre las potencias del siglo XVII, el puerto sufrió el ataque constante de corsarios. Se construyeron fuertes y baluartes, ahora considerados Patrimonio de la Humanidad, desde 1999.

Además de los baluartes, los invitamos conocer el Centro Histórico de San Francisco Campeche, capital del estado, uno de los más hermosos de México. En sus monumentos y calles descubrimos lo más representativo de la arquitectura colonial: majestuosos templos jesuitas y austeros conventos franciscanos, esbeltas torres, casonas de sobria belleza y amplios jardines, vistosos portones y señoriales ventanales. Recomendamos visitar la ciudad de Campeche durante el Carnaval, uno de los más antiguos del país, con más de 400 años de tradición.

Ciudad del Carmen, Perla del Golfo, es otro de los destinos turísticos que ofrece Campeche. Esta isla, unida a tierra firme por dos espectaculares puentes que atraviesan la Laguna de Términos, fue refugio de corsarios y piratas. En este lugar encontramos escenarios naturales como Isla Aguada, Sabancuny, Los Ríos y Laguna de Atasta. Un paraíso de manglares, esteros y playas donde pueden practicarse diversas actividades. Es un sitio ideal para avistar cocodrilos, tortugas y manatíes.

Palizada, Pueblo Mágico desde 2010, este puerto ribereño debe su nombre a la madera tintórea o palo de tinte. Durante mucho tiempo en este lugar se talaban maderas preciosas, para luego ser transportadas en barco por el río del mismo nombre. Sus coloridas casas con techos a dos aguas, con tejas francesas, portales, templos y callejuelas ejercen un encanto especial en sus visitantes.

Campeche es un destino de aventura y turismo alternativo. En los Petenes, donde se capturan sábalos de hasta 13 kilogramos, Laguna de Términos y Calkiní, esta última en Celestún, Reserva de la Biosfera que comparte con Yucatán, puede practicarse kayakismo y avistamiento de aves; explorar naufragios en San Francisco Campeche y Champotón; senderismo en Calakmul y Balam Kin; nadar o tirarse en tirolesa en alguno de los cenotes del pueblo de Miguel Colorado. Además de 30 mil hectáreas de selva destinadas para el turismo cinegético.

 

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