Redescubriendo el Centro Histórico de la Ciudad de México

 El Centro Histórico de la ciudad de México reúne en un área de poco más de nueve kilómetros cuadrados, más de mil 400 monumentos del Patrimonio Mundial de la Humanidad – protegidos por las UNESO desde 1987 –.

Por Nam Mercado

 

Existen muchas razones para que conozcas las calles y barrios del centro, paciente testigo de cómo se entrelazaron las raíces indígenas con las europeas y de los sueños libertarios de una nación: aquí los mexicas rindieron homenaje a sus dioses en Templo Mayor y, tras la caída de Tenochtitlán, las piedras de sus adoratorios se usaron para construir grandes palacios; la emblemática Calle de Madero presenció la entrada del Ejercito Trigarante, el regreso de Benito Juárez y la marcha triunfal de las tropas revolucionarias.

Del México Colonial a la China

Una manera muy sencilla para llegar al Centro Histórico capitalino es abordando el Sistema de Transporte Colectivo (METRO) y descender en la Estación Pino Suárez – aprovecha y admira el monolito dedicado a Ehécatl, dios mexica del viento –, recorre el Pasaje Literario hasta la Estación Zócalo. Te sugiero salir por el lado de Catedral, ubicada en el norte de la Plaza de la Constitución, máxima obra de la arquitectura colonial y la más grande de América Latina, cuya construcción inició en el siglo XVI y se terminó hasta el siglo XIX. Por cierto, desde el 2017 cuenta con una espectacular iluminación nocturna.

Para llegar al “Corredor Comercial Madero” atraviesa la Plaza de la Constitución, escenario de nuestras fiestas patrias, eventos culturales y conciertos masivos. La Calle Madero siempre ha tenido una vocación mercantil, conecta a la Alameda y al Palacio de Bellas Artes con la Plaza de la Constitución. Rehabilitada en 2010 como un paseo peatonal, luego de una inversión de 30 millones de pesos. Encontrarás joyerías, tiendas, restaurantes, hoteles, artistas urbanos y lugares como el Museo del Estanquillo, el Templo de la Profesa, el Palacio de Iturbide y el Palacio de los Azulejos. La inconfundible música del organillero acompañará tus pasos.

En la esquina de Madero y Eje Central – antes San Juan de Letrán – se levanta orgullosa la Torre Latinoamericana, icono capitalino. Hasta 1972, con sus 182 metros de altura, era considerada la estructura más alta de la Ciudad de México e incluso llegó a presumir el récord del rascacielos más alto del mundo fuera de los Estados Unidos. Mis recomendaciones: tomar un break en el restaurante Miralto, visitar el Museo del Bicentenario y tomarse una Selfie en el tradicional Mirador de la torre.

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Continuemos nuestro itinerario en la Alameda Central, el primer paseo de la Ciudad de México. En el 2012, tras una inversión de 240 millones de pesos, la Alameda sería rehabilitada, un proyecto que incluyó 40 mil metros cuadrados de caminos de mármol biselado, recuperación de áreas verdes, nuevas luminarias, reubicación de algunas esculturas y remozamiento al Hemiciclo a Juárez. ¡Muy disfrutable!

Al este de la Alameda se encuentra el Palacio de Bellas Artes, obra del arquitecto italiano Adamo Boari. En 1904 inició la primera etapa de su construcción: se levantaron los cimientos y comenzaron los trabajos en el exterior del edificio, incluyendo los conjuntos escultóricos. En la estructura se utilizaron acero y concreto, y se revistió con mármol mexicano y de las canteras italianas de Carrara: “Al mexicanizar el Art Nouveau a través del aspecto escultórico en el exterior del edificio se le dio un toque nacionalista a través de muchos ornamentos inspirados en la flora y fauna mexicanas, así como en motivos de origen prehispánico, aunque el gran giro e innovación estuvieron en el diseño general que mantiene rasgos clásicos”.

Muy cerca del Palacio de Bellas Artes, frente al Hemiciclo a Juárez, está la Calle de Dolores. Síguela hasta la Calle de Uruguay para llegar al Barrio Chino, una comunidad que surgió en los años setenta. Afuera de los establecimientos cuelgan linternas y pendones orientales. Encontrarás una extensa oferta gastronómica y una gran variedad de objetos como abanicos, amuletos, porcelanas, jades y prendas de seda. Un excelente pretexto para visitarlo es durante las festividades del Año Nuevo chino. Recientemente iniciaron trabajos de remodelación en este pedacito del Oriente en la Ciudad de México.

El Barrio Chino termina en la Calle Independencia, seguro tendrás ganas de refrescarte con una cerveza bien fría. Así que te sugiero el “Mercado Independencia” colectivo gastronómico integrado por 25 locales distribuidos en dos plantas. Uno se siente muy cómodo en este lugar que nos invita a pecar con un mezcal o una cerveza artesanal, sin olvidar sus platillos como las típicas flautas y antojitos hasta propuestas gourmet elaboradas con pescados y mariscos. ¡Toda una experiencia!

Corredor Peatonal Regina

Desde el 2008, después de una inversión casi 55 millones de pesos, la Calle de Regina – entre Mesones y San Jerónimo – dejó de ser un callejón para convertirse en uno de los corredores más dinámicos del Centro Histórico. Se trata de un espacio de convivencia y diversidad cultural en la que se encuentran 18 edificios catalogados como monumentos históricos, como el Templo de Regina Coeli, y 35 establecimientos. Los murales urbanos, el ambiente bohemio y la iluminación nocturna son parte de la agradable atmósfera de Regina. ¡Redescubre el Centro Histórico! ¡Pasea o pedalea en bicicleta por sus calles y barrios!

 

 

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