Las lenguas indígenas de México

El lenguaje es lo propio del ser humano, es su seña de identidad más notable y una de sus herramientas más útiles.

Texto y fotos: Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI)

Con la lengua materna cada persona aprendió a nombrar el mundo, a comunicar sus pensamientos y sentimientos más profundos. Forma parte de lo más enraizado en el ser humano. No existen lenguas peores ni mejores que otras para lo que el ser necesita y desea expresar, solamente hay diversidad. Diversidad de todo tipo: cultural, lingüística, religiosa, de color de piel, etcétera.

En el mundo, de acuerdo con datos de la UNESCO, se hablan alrededor de 7 mil lenguas o idiomas y México es el sexto país con el mayor número de lenguas y está entre los tres primeros lugares de América, ya que se hablan el español y 68 lenguas indígenas nacionales, con 364 variantes pertenecientes a 11 familias lingüísticas (Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales, INALI, 2008). De esta forma, en el país habitan 7 millones 382 mil 785 personas mayores de tres años que hablan alguna lengua indígena, lo que representa 6.5 por ciento de la población total (Encuesta Intercensal, INEGI, 2015).

En este contexto, la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas (LGDLPI), emitida en 2003, establece que las lenguas indígenas y el español son lenguas nacionales, y tienen la misma validez en el territorio, localización y contexto en que se hablen. Entre otros aspectos relevantes, la LGDLPI señala que “Es derecho de todo mexicano comunicarse en la lengua de la que sea hablante, sin restricciones en el ámbito público o privado, en forma oral o escrita, en todas sus actividades sociales, económicas, políticas, culturales, religiosas y cualesquiera otras” (Artículo 9).

Sin duda las bases jurídicas significan un adelanto considerable, pero falta mucho por hacer para garantizar que la población indígena tenga acceso a la educación y servicios en lenguas maternas. Las políticas públicas se han caracterizado por una perspectiva monocultural y monolingüe; esto ha ido cambiando paulatinamente, por ejemplo, crece día a día el número de mensajes de interés social dirigidos a hablantes de alguna lengua indígena en los medios de comunicación en su lengua materna; aprenden en libros creados o traducidos a su lengua; realizan literatura y música; y presentan tesis profesionales, desarrollan blogs y aplicaciones para la enseñanza-aprendizaje de su idioma.

Contemplado en la LGDPI, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) responde al impulso de una política del lenguaje que implica el reconocimiento jurídico de la diversidad lingüística del país y el fomento del multilingüismo como política lingüística. El INALI impulsa políticas públicas en materia de lenguas indígenas desde los enfoques del multilingüismo y la interculturalidad; estimula la participación de todos los agentes sociales: hombres y mujeres, pueblos indígenas, instituciones públicas y privadas, universidades, centros de investigación, expertos indígenas y no indígenas y diferentes medios de comunicación, y propicia la vinculación interinstitucional y la articulación de esfuerzos con la federación, los estados y los municipios. Asimismo, ofrece asesoría a los tres órdenes de gobierno para articular políticas públicas en materia de lenguas indígenas.

Entre otras acciones, realiza el proceso de normalización de los sistemas de escritura de las lenguas indígenas nacionales; promueve la elaboración y publicación de gramáticas, diccionarios y léxicos especializados, y el prestigio social de las lenguas en medios públicos, a través de la producción y difusión de campañas, productos impresos y digitales en lenguas indígenas y español sobre diversidad cultural y lingüística (la mayoría disponibles en forma gratuita en: http://www.inali.gob.mx;) desarrolla estrategia de formación, acreditación y certificación de intérpretes en lenguas indígenas en los ámbitos de procuración y administración de justicia y mediadores lingüísticos en materia de salud y desarrollo social, e impulsa la traducción a lenguas indígenas del Himno Nacional,

El 21 de febrero se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna con el propósito de promover la diversidad lingüística a nivel mundial. Esta fecha nos sirve para incentivar la educación multilingüe y crear conciencia sobre ello. Este año, en coordinación con autoridades federales, estatales y municipales, con instituciones académicas y connotados mayahablantes, el INALI realizará en Mérida, Yucatán, un Congreso Peninsular para Institucionalizar la Lengua Maya y garantizar el ejercicio pleno de los derechos lingüísticos de la población maya, en un marco de respeto, inclusión, igualdad, equidad y pertinencia. La diversidad lingüística es un patrimonio cultural de México que debe ser conocido, valorado y apreciado y todos debemos contribuir a conservarlo y acrecentarlo. El filósofo, historiador y antropólogo Miguel León-Portilla escribió (2002): “Cada lengua es una especie de gran ordenador, con características propias, del pensamiento humano”.

El lenguaje es lo propio del ser humano, es su seña de identidad más notable y una de sus herramientas más útiles. Con la lengua materna cada persona aprendió a nombrar el mundo, a comunicar sus pensamientos y sentimientos más profundos. Forma parte de lo más enraizado en el ser humano. No existen lenguas peores ni mejores que otras para lo que el ser necesita y desea expresar, solamente hay diversidad. Diversidad de todo tipo: cultural, lingüística, religiosa, de color de piel, etcétera.

En el mundo, de acuerdo con datos de la UNESCO, se hablan alrededor de 7 mil lenguas o idiomas y México es el sexto país con el mayor número de lenguas y está entre los tres primeros lugares de América, ya que se hablan el español y 68 lenguas indígenas nacionales, con 364 variantes pertenecientes a 11 familias lingüísticas (Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales, INALI, 2008). De esta forma, en el país habitan 7 millones 382 mil 785 personas mayores de tres años que hablan alguna lengua indígena, lo que representa 6.5 por ciento de la población total (Encuesta Intercensal, INEGI, 2015).

En este contexto, la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas (LGDLPI), emitida en 2003, establece que las lenguas indígenas y el español son lenguas nacionales, y tienen la misma validez en el territorio, localización y contexto en que se hablen. Entre otros aspectos relevantes, la LGDLPI señala que “Es derecho de todo mexicano comunicarse en la lengua de la que sea hablante, sin restricciones en el ámbito público o privado, en forma oral o escrita, en todas sus actividades sociales, económicas, políticas, culturales, religiosas y cualesquiera otras” (Artículo 9).

Sin duda las bases jurídicas significan un adelanto considerable, pero falta mucho por hacer para garantizar que la población indígena tenga acceso a la educación y servicios en lenguas maternas. Las políticas públicas se han caracterizado por una perspectiva monocultural y monolingüe; esto ha ido cambiando paulatinamente, por ejemplo, crece día a día el número de mensajes de interés social dirigidos a hablantes de alguna lengua indígena en los medios de comunicación en su lengua materna; aprenden en libros creados o traducidos a su lengua; realizan literatura y música; y presentan tesis profesionales, desarrollan blogs y aplicaciones para la enseñanza-aprendizaje de su idioma.        

Contemplado en la LGDPI, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) responde al impulso de una política del lenguaje que implica el reconocimiento jurídico de la diversidad lingüística del país y el fomento del multilingüismo como política lingüística. El INALI impulsa políticas públicas en materia de lenguas indígenas desde los enfoques del multilingüismo y la interculturalidad; estimula la participación de todos los agentes sociales: hombres y mujeres, pueblos indígenas, instituciones públicas y privadas, universidades, centros de investigación, expertos indígenas y no indígenas y diferentes medios de comunicación, y propicia la vinculación interinstitucional y la articulación de esfuerzos con la federación, los estados y los municipios. Asimismo, ofrece asesoría a los tres órdenes de gobierno para articular políticas públicas en materia de lenguas indígenas.

Entre otras acciones, realiza el proceso de normalización de los sistemas de escritura de las lenguas indígenas nacionales; promueve la elaboración y publicación de gramáticas, diccionarios y léxicos especializados, y el prestigio social de las lenguas en medios públicos, a través de la producción y difusión de campañas, productos impresos y digitales en lenguas indígenas y español sobre diversidad cultural y lingüística (la mayoría disponibles en forma gratuita en: http://www.inali.gob.mx;) desarrolla estrategia de formación, acreditación y certificación de intérpretes en lenguas indígenas en los ámbitos de procuración y administración de justicia y mediadores lingüísticos en materia de salud y desarrollo social, e impulsa la traducción a lenguas indígenas del Himno Nacional.

El 21 de febrero se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna con el propósito de promover la diversidad lingüística a nivel mundial. Esta fecha nos sirve para incentivar la educación multilingüe y crear conciencia sobre ello. Este año, en coordinación con autoridades federales, estatales y municipales, con instituciones académicas y connotados mayahablantes, el INALI realizará en Mérida, Yucatán, un Congreso Peninsular para Institucionalizar la Lengua Maya y garantizar el ejercicio pleno de los derechos lingüísticos de la población maya, en un marco de respeto, inclusión, igualdad, equidad y pertinencia. La diversidad lingüística es un patrimonio cultural de México que debe ser conocido, valorado y apreciado y todos debemos contribuir a conservarlo y acrecentarlo. El filósofo, historiador y antropólogo Miguel León-Portilla escribió (2002): “Cada lengua es una especie de gran ordenador, con características propias, del pensamiento humano”.

 

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