El ámbar de Chiapas: Tiempo contenido en una joya

Chiapas, en el sureste de México, es el único lugar en Mesoamérica en donde se encuentra el ámbar. Solo en otros dos lugares en toda América, Venezuela y República Dominicana, existen yacimientos. Sin embargo, el ámbar de Chiapas está clasificado como uno de los más bellos porque, además de que puede tener hasta 40 colores con deslumbrante transparencia y luminosidad, su extracción y su tallado se realizan artesanalmente. 

Arturo Familiar

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El árbol es llamado guapinol en Chiapas, y algarrobo en Centroamérica. Pero fue en Acapulco, Guerrero, donde primero lo conocí. El guapinol es un árbol enorme, corpulento, y de espeso follaje verde oscuro. Sus frutos son vainas gruesas con semillas redondas y recubiertas de un polvo blanco amarillento. Este polvillo es el culpable de que el árbol se quedará grabado en mi memoria. El sabor de ese polvillo era muy parecido al pinole, típico dulce mexicano.

Cuenta una leyenda en la región alta de lo que ahora es Chiapas que hace millones de años un árbol, ancestro del guapinol, rezumó su resina para defenderse del ataque de los insectos. La resina envolvió a los invasores, y se acumuló hasta que finalmente cayó al suelo. Ahí se endureció...

Más tarde, torrentes de agua ocasionados por tormentas lo llevaron al río. La corriente lo arrastró hasta el mar y ahí, en el suelo calcáreo, inició su transformación que duraría hasta nuestros días. El mar cubrió el lecho en que yacía la resina en plena metamorfosis.

Luego la tierra emergió nuevamente hasta que decenas de millones de años después fue encontrado en los bosques de Simojovel por una mano morena. Una piedra gris oscuro de la que asoman, aquí y allá, ventanas abombadas de color rojo. Es el ámbar de Chiapas, de los más hermosos del mundo.

El ámbar de Chiapas

Chiapas, en el sureste de México, es el único lugar en Mesoamérica en donde se encuentra el ámbar. Solo en otros dos lugares en toda América, Venezuela y República Dominicana, existen yacimientos. También puede encontrarse ámbar en el mar Báltico, en Rusia, Polonia, la región Balcánica, Finlandia, Lituania, Alemania, así como en Japón y en algunos países de África Oriental. Sin embargo, el ámbar de Chiapas está clasificado como uno de los más bellos porque, además de que puede tener hasta 40 colores con deslumbrante transparencia y luminosidad, su extracción y su tallado se realizan artesanalmente. En el trabajo del ámbar chiapaneco hay una historia de casi mil años.

El ámbar de Chiapas llegaba hasta la meseta central y a la región del golfo desde mucho antes del arribo de los españoles. Todas las culturas en Mesoamérica lo utilizaban con fines ornamentales, curativos, religiosos o como amuleto, o para demostrar riqueza. El ámbar rojo de Chipas, que sólo se encuentra en México y en la República Dominicana, es uno de los más raros, más bellos, y más codiciados, en el mundo.

Su merecido reconocimiento mundial está protegido por Denominación de Origen, publicada el 15 de noviembre de 2000, que protege al “Ámbar de Chiapas”, y a las joyas y ornamentos elaborados con esta resina fosilizada. Su calidad está apoyada por la Norma Oficial Mexicana que, publicada el 25 de agosto de 2003, regula la extracción y la comercialización de su tallado. Con estas medidas se protege su valor, y la autenticidad de su origen.

El ámbar, una ventana del tiempo

Al ámbar se le han atribuido propiedades mágicas, divinas y curativas. Pero sus propiedades superan la imaginación, y la mayoría de ellas trascienden el pensamiento mágico. Por ejemplo, una particularidad importante es que las primeras investigaciones sobre electricidad se hicieron con ámbar. De hecho, el ámbar genera electricidad estática al ser frotado con un trozo de tela.

Por otro lado, el ámbar es una cápsula del tiempo que encierra insectos, hongos o vegetales. Algunas gemas de ámbar extraídas de Chiapas son verdes y en su interior parecen guardar jardines en miniatura. En otros casos parecen ser pedazos de ventanas en los que quedaron grabados trozos del mundo hacia el que se asomaba antes de romperse, pero difícilmente se encontrará mosquitos en su interior con sangre de dinosaurio.

El nombre, ámbar, viene del árabe y significa “el que flota en el mar”. Una característica del ámbar es su flotabilidad sólo en agua de mar. El ámbar es fluorescente ante ciertas características de la luz, especialmente en la luz negra. Pero además de su característica electrostática, del pasado que guarda, de su flotabilidad y la fluorescencia, su resina es aromática, y ha sido usado para sahumar templos y aromar ritos religiosos, como incienso o el copal.

Cómo reconocer el ámbar auténtico

A pesar de sus propiedades, incluso cuando se carga de electricidad o contiene organismos, es difícil saber si el ámbar que nos ofrecen es auténtico. El plástico tiene propiedades eléctricas semejantes y, a veces lo funden con todo e insectos. Sin embargo, es posible hacer algunas pruebas como la de fuego; el ámbar, por ser resina, prende. La prueba de flotabilidad con agua potable, la prueba de fluorescencia con luz negra, y la prueba electrostática. No olvide checar, si tiene insectos adentro, que estos muestren fracturas internas, y sus patas no estén quemadas.

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