¡En Paracho suenen guitarras!

Cuando en México se habla de guitarras se piensa siempre en Paracho, poblado localizado a corta distancia de la ciudad de Uruapan en el estado de Michoacán. En el siglo XVI, los misioneros Fray Juan de San Miguel y el obispo Don Vasco de Quiroga, además de evangelizar a los pueblos de lo que ahora es la meseta Purépecha, enseñaron a los habitantes el oficio de la laudería. A través del tiempo, los artesanos de Paracho mejoraron la técnica aprendida de los misioneros.

Amalia Guillén Cárdenas, 1 Enero 2014

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Uno de los instrumentos por excelencia de la música popular mexicana es la guitarra. Desde los tiempos en que las vihuelas fueron traídas por los españoles, este cordófono descendiente del laúd, se ha instalado en todos los géneros musicales en México, formando parte de nuestra identidad nacional.

Paracho en la Meseta Purépecha

Cuando en México se habla de guitarras se piensa siempre en Paracho, poblado localizado a corta distancia de la ciudad de Uruapan en el estado de Michoacán. En el siglo XVI, los misioneros Fray Juan de San Miguel y el obispo Don Vasco de Quiroga, además de evangelizar a los pueblos de lo que ahora es la meseta Purépecha, enseñaron a los habitantes el oficio de la laudería. A través del tiempo, los artesanos de Paracho mejoraron la técnica aprendida de los misioneros.

Construyendo sonido

La construcción de una guitarra es un proceso elaborado. Cada paso exige el uso de herramientas específicas como reglas de varias escalas, cepillos, serruchos, prensas, limas, pinzas, lijas, escuadras, cuchillos, tubo para doblar las costillas, gubias y calibradores. La madera utilizada en una guitarra debe estar seca y libre de defectos para evitar alteración en el sonido.

Primero se cortan las mitades que forman la tapa para mejor propagación del sonido y resistencia las contracciones. Después se cortan las costillas y se curvan con calor. A continuación se elabora el brazo para unirlo a las costillas y por último se pega el fondo. Entonces se incluye el diapasón. El aplanado del diapasón y la colocación de los trastes son pasos delicados y fundamentales para la calidad del instrumento. Por último se ponen los adornos.

Al tener todos los elementos pegados se procede al barnizado. En las guitarras artesanales se hace manualmente Por último se coloca el puente con su ceja y clavijas y se procede al encordado. El sonido es el aspecto más importante debe ser limpio en todas las cuerdas y durar el mayor tiempo posible, lo que está en relación con la madera y que el constructor sea un verdadero profesional. En una buena guitarra es importante tanto la madera como el trabajo artesanal.

El Festival de la Guitarra

Este Festival anual en Paracho tiene un carácter internacional, dando un lugar primordial en la difusión a los artistas. La intensa preparación que se realiza para participar en los concursos generados durante este festival en los niveles de infantil, juvenil, intermedios y avanzados, genera un crecimiento en la labor académica y cultural, pues los asistentes al concurso provienen de diferentes estados. La realización de conciertos con guitarristas de nivel internacional, da a Paracho un atractivo para el crecimiento turístico. La asistencia de la población local así como de los visitantes nacionales e internacionales a los conciertos, prueba el gran interés que se genera por el patrimonio musical universal.

Guitarras de Paracho, Marca Colectiva

Los artesanos mexicanos son reconocidos como artistas plásticos de profunda sensibilidad y creatividad. Las artesanías pueden ser consideradas como objetos de identidad, porque reúnen arte y conocimiento, expresión y técnica: Las versiones piratas que entran a México de productos como textiles, juguetes tradicionales y productos de madera, así como el desuso de ciertas artesanías que deriva en la extinción de la memoria, ponen en riesgo este patrimonio cultural del país.

Para garantizar que la producción artesanal del país, como ocurre con las guitarras de Paracho, tenga una protección jurídica frente a posibles imitaciones, el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (FONART) inició la promoción y gestión del registro de Marcas Colectivas Artesanales. La idea de la Marca Colectiva consiste en agrupar y comprometer a los artesanos para que sus productos tengan una calidad homogénea y constante, sin que ello quiera decir que los artículos sean idénticos, debido a que las artesanías siempre van a ser diferentes porque se hacen por manos de los artesanos.

La Marca Colectiva ofrece ventajas como presentar una imagen unificada del producto en el mercado, contribuye a estandarizar procesos de producción y adquisición de insumos, además de ser una herramienta que permite al gobierno llevar un mejor control en los apoyos otorgados a los micros, pequeños y medianos empresarios. Otros beneficios son la protección de la propiedad intelectual; el derecho de uso exclusivo; el origen común de los productos y las características que hacen de estos, únicos en el mundo.

Es importante destacar que el estado de Michoacán cuenta con 27 Marcas Colectivas Artesanales: 25 de productos artesanales y dos por alimentos. Además de las guitarras de Paracho se encuentran bajo registro los Diablos de Ocumicho, las piñas de barro de San José de Gracia, la alfarería de Patamban y Capula, las lacas de Pátzcuaro, los rebozos de Aranza, el cobre martilleado de Santa Clara, el queso de Cotija, entre otros. Hoy más que nunca, ante un mundo globalizado, resulta crucial que un registro oficial que brinde protección jurídica a los artesanos nacionales para preservar el patrimonio cultural de México.

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