Turismo Cinegético en Hidalgo: Una Actividad Sustentable

Actividades

Uno de los atractivos del turismo cinegético es que se trata de una experiencia que requiere de mucha resistencia y tenacidad. En México cada día son más las personas que se suman a esta actividad de una manera responsable en los espacios que ofrecen los ranchos cinegéticos o UMAS (Unidades para la Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre) reguladas por la SEMARNAT. Estos ranchos se distinguen por  el manejo sustentable de las especies y el hábitat. Además de organizar talleres vivenciales en donde se sensibiliza a los visitantes sobre la importancia de cuidar el medio ambiente, así como el uso y aprovechamiento de los animales.

Por: Alejandro Aguilar

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Ranchos cinegéticos: oferta turística sustentable y responsable

En el Estado de Hidalgo, los ranchos cinegéticos protegen y conservan el hábitat en el que se encuentran instalados, recuperando así más de 50 mil hectáreas deforestadas y explotadas con anterioridad. Por ejemplo, en Rancho Santa Ana se han introducido especies como el guajolote silvestre de Río Grande, con tal éxito que la población de estas aves se encuentra por llegar al Estado de México.

Además de las especies con fines deportivos, en Rancho Santa Ana se reproducen y recuperan animales que estuvieron a punto de desaparecer como armadillo, conejo, zorro, coyote, zorrillo, reptiles y un gran número de aves. El águila real  y el águila cola roja, han hecho de este sitio su hogar, gracias a las condiciones del terreno y a los recursos naturales existentes.

Agua Bendita es otro rancho cinegético que ha visto el  resurgimiento de especies como el tigrillo, felino en peligro de extinción y originario de la zona. Los beneficios de los ranchos cinegéticos no se quedan en el incremento y conservación de especies y hábitat, la derrama económica para la región y el desarrollo de oficios como la taxidermia y curtido de pieles entre los pobladores locales, permiten la integración de la comunidad a este tipo de proyectos sustentables.

Por otro lado, esta oferta turística también genera opciones para los interesados en la contemplación de la vida silvestre, campistas y senderistas, aventureros que buscan vivir experiencias gastronómicas o viajeros que se conmueven ante un maravilloso atardecer. Estos ranchos cuentan con instalaciones  perfectamente acondicionadas y zonas de camping. Incluso se dan recorridos nocturnos para observar a los animales en su hábitat con guías especializados, experiencia que logra sensibilizar a más de uno sobre la importancia de cuidar y respetar la flora  y fauna, ríos y lagos.

La caza deportiva

La experiencia de la caza deportiva inicia muy temprano, cuando el sol despunta entre las montañas y se disipa la neblina. Antes de salir, algunos toman un desayuno ligero y alistan su equipo. Cada cazador trae consigo su propia arma. En la caza deportiva de aves se utilizan escopetas de cañón doble o simple y si se trata de caza mayor se emplean rifles Remington, Winchester o Browning. El calibre más frecuente entre los usuarios es el .308. Los cazadores deben contar con todos los permisos necesarios para el uso de armas y su transporte. No se permiten armas automáticas ni las prohibidas por la SEDENA.

También existe la modalidad de caza con arco, tendencia que está tomando fuerza entre los aficionados a la cacería deportiva.

Acompañados por guías, los cazadores se desplazan en vehículos todo terreno. Previamente informan de sus intereses sobre el tipo de pieza que desean. Los costos pueden ir de los 300 USD hasta los 5 mil USD, dependiendo de la especie y si se trata de caza mayor se considera el peso y cornamenta del animal.

En los ranchos cinegéticos de Hidalgo se ofrece caza menor, es decir, aves como codornices, palomas y patos, y caza mayor, principalmente ciervo rojo y Sika, venado Axis, gamo y borrego muflón, entre otras especies. Ninguna catalogada en riesgo. La actividad dura en promedio medio día. Es muy importante señalar que todo lo que se caza es aprovechado y nada se desperdicia.

Al regresar al rancho, los cazadores comparten anécdotas e historias. Para ellos no hay un aspecto de la caza más importante que otro, disfrutan todos los elementos de la experiencia: la expectativa antes de la cacería, contemplar el amanecer y la naturaleza. Es cierto que la meta es conseguir una pieza, pero también resulta muy satisfactorio convivir en un ambiente natural con los amigos.  El turismo cinegético es hoy reconocido como un segmento para impulsar el desarrollo sustentable de las regiones donde se practica.

 

 

 

 

 

 

 

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