Isla Guadalupe y el gran tiburón blanco

Isla Guadalupe y el gran tiburón blanco

A diferencia de los sitios tradicionales de avistamiento como Australia y Sudáfrica, Isla Guadalupe es uno de los mejores lugares del mundo para admirar al majestuoso tiburón blanco. La visibilidad en estas aguas es con frecuencia mayor de 33 metros y la temperatura varía entre 18º y 21 °C. Los meses de agosto a octubre son los más recomendables para vivir esta experiencia.

Esteban Raymundo González, 13 de Agosto, 2014

Guadalupe, isla montañosa de origen volcánico, forma parte del municipio de Ensenada y es una de las más apartadas del territorio continental mexicano. Se ubica a unos 260 km al este de la costa de Baja California y mide aproximadamente unos 290 km2. Isla Guadalupe es hábitat natural de elefantes marinos, lobos marinos y del lobo fino de Guadalupe, especie endémica, y de aves como el mérgulo de Xantus y albatros. En 2005 fue declarada Reserva de la Biosfera. Desde hace algunos años, este santuario se ha convertido en un sitio privilegiado para observar al gran tiburón blanco, especie protegida por las leyes ambientales y pesqueras de nuestro país.

El gran tiburón blanco

En 1975, Steven Spielberg, director estadounidense con una larga trayectoria, filmó Jaws, una película en la que un tiburón blanco aterra a los bañistas de una apacible playa en Nueva Inglaterra. Es cierto que esta cinta fue un auténtico hito en la industria cinematográfica, pero también contribuyó con la idea generalizada de que el tiburón blanco es un devorador de hombres. En realidad, el tiburón blanco prefiere mantenerse alejado de los humanos y los ataques que han ocurrido se deben a errores de identidad, es decir, el tiburón blanco confunde a los surfistas con sus presas naturales: leones marinos y focas.

El tiburón blanco (Carcharodon carcharias) habita las aguas cálidas y templadas de casi todos los océanos. Cada parte de su anatomía es el resultado de 11 millones de años de evolución, esto lo convierte en un depredador casi perfecto.

El tiburón blanco se caracteriza por su cuerpo alargado y robusto. La longitud que alcanza un adulto es de 4 a 5,5 metros, aunque se han registrado casos de ejemplares que rebasaban esas medidas. La mayoría de los expertos están de acuerdo en que el tamaño máximo de un tiburón blanco es de casi 6 metros de longitud y alrededor de 1,9 toneladas de peso. Estas dimensiones no le impiden desplazarse a velocidades de hasta 40 km/h en distancias cortas.

El morro del tiburón blanco es cónico, corto y grueso. La boca, grande y redondeada, permanece siempre entreabierta, dejando ver al menos una hilera de dientes en la quijada superior y una o dos filas en la inferior, mientras el agua penetra en ella y sale continuamente por las branquias.

Durante el ataque, las fauces se extienden tanto que la cabeza se deforma. La mordida del tiburón blanco es potente: cierra sus quijadas con una presión de 3000 kg/cm². Los dientes son grandes, aserrados, de forma triangular y anchos. Detrás de las dos hileras de dientes principales, un tiburón blanco puede estar armado hasta con 300, tienen dos o tres más en crecimiento que sustituyen la frecuente caída con otros y se van reemplazando por nuevas columnas. Un tiburón blanco puede perder hasta 30 mil dientes a lo largo de su vida.

La Lista Roja de la UICN incluyó en 1990 al tiburón blanco como una especie insuficientemente conocida y en 1996 como una especie vulnerable. Actualmente se encuentra en peligro de extinción.

Buceo con el gran tiburón blanco en Isla Guadalupe

A diferencia de los sitios tradicionales de avistamiento como Australia y Sudáfrica, Isla Guadalupe es uno de los mejores lugares del mundo para admirar al majestuoso tiburón blanco. La visibilidad en estas aguas es con frecuencia mayor de 33 metros y la temperatura varía entre 18º y 21 °C. Los meses de agosto a octubre son los más recomendables para vivir esta experiencia.

Las embarcaciones, dependiendo del tour operador que se contrate, transportan con comodidad entre 12 y 16 pasajeros, listos para una aventura de cinco días. Los paquetes que se ofertan tienen un costo que oscila entre los 2500 y 3500 dólares. Este precio incluye el trayecto hasta Isla Guadalupe, estancia en la zona de avistamiento, hospedaje en camarotes, alimentos y bebidas. Algunas empresas proporcionan los trajes de neopreno, otras piden traer equipo propio. El costo de un traje de neopreno completo es de unos 200 dólares.

El traslado a Isla Guadalupe, tomando como punto de partida Ensenada, dura cerca de 20 horas. Al anclar en la zona de buceo, la mayoría de los avistamientos ocurren en el noreste de la bahía, las probabilidades de observar al tiburón blanco son altas. El gran número de tiburones blancos en esta área se debe a las colonias de elefantes marinos. Para atraer al gran tiburón blanco se utiliza carne de atún, contenida en bolsas orgánicas.

Bucear en jaula es toda una experiencia para buzos expertos y aficionados. Las jaulas metálicas cuentan una capacidad para cuatro personas, gruesos barrotes y escotillas que permiten la entrada y salida de los buzos con total seguridad. Algunas tienen flotadores y otras son sumergibles, estas últimas son reservadas para buzos certificados. Las jaulas sumergibles descienden entre 10 y 15 metros de profundidad. Diseñadas para esta actividad, las jaulas ofrecen una espectacular vista de 360º. La tripulación se encarga de suministrar oxigeno desde la superficie, esto permite una mayor estancia en al agua. En caso de inmersiones profundas se recomienda usar tanques suplementarios.

Dentro de la jaula tenemos oportunidad de contemplar el reino del tiburón blanco. Es un mundo hipnótico de intenso color azul. De pronto alcanzamos a distinguir una silueta que se acerca lentamente. ¡El gran blanco aparece!

Al principio nos sentimos intimidados ante la presencia del tiburón blanco, pero este súbito temor se convierte en admiración y respeto. Se desplaza exhibiendo su poderío. Sigue con cautela la carnada, casi con cierta indiferencia. Curioso y agitado, en ocasiones puede acercarse tanto que hacemos contacto visual y nos perdemos en la oscuridad de sus ojos. En ese fugaz instante, el tiempo se detiene. Accidentalmente golpea la jaula. Nuestro corazón palpita. Entonces se aleja y desaparece en el azul profundo.

Los expertos sugieren estar atentos al comportamiento del tiburón blanco. Se recomienda fijarse en la manera en que se aproxima y mantenerse al nivel o por debajo en una posición segura. Nunca se debe perder de vista al tiburón. Cuando el tiburón está estresado apuntan las aletas pectorales hacia abajo y comienzan a moverse de manera errática, abre las mandíbulas o mueve constantemente el morro, esta es una señal que indica tomar distancia, replegarse en la jaula y esperar a que el tiburón se relaje.

El tiburón blanco tiene un papel importante en el ecosistema al mantener las especies por debajo de ellos en la cadena trófica y como indicadores de la salud del océano. Ayudan a eliminar a los débiles y enfermos y a mantener el equilibrio con los competidores, garantizando así la diversidad de especies. Bucear junto al gran blanco no permite entenderlo y valorar su función en los océanos.

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